Salamanca Guanajuato.- Un nuevo registro trasciende en redes sociales e ilusiona a la gente.
Hay algo que debe de quedar muy claro sobre el fútbol profesional, aunque los aficionados sean los que llenen de color, pasión y sentimiento las gradas, aunque compren cientos de camisetas y se tatúen el escudo y los colores de su equipo preferido en la piel; quienes toman las decisiones sobre el rumbo y la forma de llevar a los equipos, son los de pantalón largo, los dueños de las franquicias, los que tienen la solvencia económica para ser dueños de un equipo de fútbol para ser dueños de un equipo de fútbol.
En México hace muchos años que el fútbol dejó de ser un producto para el pueblo, lo cual es comprensible pues como en todo negocio se deben priorizar las ganancias monetarias por encima del sentimiento. Lo que molesta y entristece a los aficionados, es que los dueños de los equipos les utilicen para embolsarse grandes sumas de dinero.
En el bajío guanajuatense actualmente solamente hay un equipo estable, el cual tiene a un grupo serio detrás de sus operaciones, ese equipo es el Club León.
Por muchos años la escuadra panza verde y su afición, fueron maltratados por varios personajes que tan solo buscaban su beneficio. Fue hasta que llegó grupo a Pachuca que el fútbol de la ciudad leonesa tomó por fin un buen rumbo.
En Celaya en apariencia había un equipo estable, jugando por muchos años en la división de plata. La afición cajetera solamente esperaba que se abriera de nueva cuenta el ascenso y descenso para que su equipo fuese contendiente a regresar a primera división, hasta que en un giro de eventos terminaron perdiendo un lugar en la división de plata, por lo que empresarios locales llegaron a salvar el fútbol profesional en Celaya con una franquicia de liga premier.
En la ciudad de Salamanca han tenido un fenómeno parecido al de Irapuato pero en una escala más baja, teniendo franquicias que vienen y se van sin formar un proyecto serio.
Este fenómeno no es exclusivo del fútbol guanajuatense, pasa en varias partes de México, desencadenado en gran parte de las reglas con que se manejan las diferentes categorías del fútbol mexicano; afectando a dueños de franquicias, jugadores y aficionados de gran parte del país.

Esta semana ha tenido una noticia bastante atractiva y que ha dado de qué hablar en toda la ciudad de Irapuato y áreas cercanas, pues circuló la noticia de que la empresa dueña del anterior franquicia que tenía invitación en la Liga de Expansión, por sus siglas “HP”, registro una nueva marca con escudo y nombre que le permitan llevar fútbol profesional a la ciudad fresera sin tener que depender del nombre y escudo tradicionales pertenecientes a la AC.
Este hecho ha llenado de emoción asientos de aficionados irapuatenses, los cuales han mostrado tanto en calles de la ciudad, inmediaciones del estadio y redes sociales el enfado en contra de la AC y también de políticos que se han aprovechado de la pasión futbolera.
Ahora las preguntas qué rondan entre la afición son ¿Cuándo llegaría el nuevo equipo? ¿De qué categoría serían? Pero sin duda la más importante de todas es ¿En dónde van a jugar?. Es bien sabido que el estadio es propiedad de la AC, que en estos momentos los derechos de uso son del gobierno, aunque se ha hablado de una condición extraoficial que le impediría al Sergio León Chávez ostentar equipos que no sean el Irapuato de la AC.
El tema con el fútbol en la tercera sigue calientito, habrá que ver quede para la historia para saber si por fin alguien le da seriedad al fútbol o sigue siendo usado en beneficio de unos cuantos.