Salamanca Guanajuato.- Gladiadoras aplasta a Rótulos Queenton y conquista la Copa con una exhibición fabulosa en El Molinito.


Las Gladiadoras no dejaron la más mínima duda de quién manda en el fútbol femenil salmantino. Con una actuación demoledora de principio a fin, el conjunto campeón firmó una auténtica exhibición en la cancha del Estadio El Molinito para aplastar 5-1 a Rótulos Queenton y levantar, con todos los honores, el título de la Copa de la Liga Salmantina de Fútbol Femenil.
Lo que prometía ser una final cerrada y de pronóstico reservado terminó convirtiéndose en un monólogo de las ahora campeonas. Gladiadoras salió decidida a imponer condiciones desde el primer segundo, presionó alto, dominó la posesión del balón, atacó con velocidad por las bandas y mostró una contundencia que terminó por borrar del terreno de juego a un rival que jamás pudo encontrar respuesta.
El partido apenas comenzaba cuando llegó el primer golpe. Al minuto 3, Fany sacó de su repertorio una auténtica joya. La atacante se internó en el área, observó la salida de la guardameta y con un exquisito sombrerito la dejó completamente fuera de la jugada para después empujar el balón a la red. Un gol de enorme calidad que encendió las tribunas y marcó el rumbo de la final.


Todavía Rótulos Queenton no lograba reaccionar cuando recibió un segundo mazazo. Apenas al minuto 5 apareció Lucy, quien tomó el balón por la banda izquierda, desbordó con velocidad hasta la línea de fondo y, prácticamente sin ángulo, sorprendió con un disparo potente al primer poste que terminó incrustándose en el arco rival. Era el 2-0 y Gladiadoras comenzaba a jugar con una confianza arrolladora.
Lejos de conformarse, las campeonas siguieron atacando con intensidad. Cada recuperación de balón terminaba en una ofensiva peligrosa y la presión constante obligaba a Rótulos a cometer errores. Al minuto 13, Tere aprovechó un rebote dentro del área, cargada hacia el costado izquierdo, y sin pensarlo dos veces sacó un auténtico cañonazo al primer poste para firmar el tercer gol de la tarde. La superioridad era evidente y el campeonato parecía tener ya dueño.
Con la ventaja de tres goles, Gladiadoras administró el encuentro, movió el balón con inteligencia y mantuvo el control absoluto del ritmo. Sin embargo, cuando agonizaba la primera mitad, Rótulos encontró un pequeño respiro. Al minuto 44, Audri robó el balón tras ejercer una intensa presión sobre la salida de la guardameta rival y únicamente tuvo que empujarlo al fondo de las redes para acercar a las suyas con el 3-1 antes del descanso.


Ese tanto parecía abrir una pequeña puerta para una posible reacción en la segunda parte, pero las ilusiones duraron muy poco.
Gladiadoras regresó del vestidor con la misma intensidad con la que había iniciado el partido. El equipo nunca renunció al ataque y volvió a adueñarse del balón, impidiendo que Rótulos pudiera construir jugadas de peligro.
La recompensa llegó al minuto 24 del complemento. Tras un saque de manos por la banda derecha, Gema recibió el esférico, se acomodó con tranquilidad y sacó un disparo al primer poste. El balón dio un bote que complicó a la guardameta y terminó cruzando la línea para convertirse en el cuarto tanto de la tarde.
Con la ventaja nuevamente ampliada, Gladiadoras olió sangre y fue por más. Cinco minutos después, una recuperación en media cancha desató un contragolpe letal. Chapa condujo con inteligencia y sirvió un pase preciso para Keli, quien controló con categoría, encaró a la arquera y definió con un toque elegante para sellar el definitivo 5-1.


Los últimos minutos fueron una auténtica fiesta para las campeonas. Desde las tribunas comenzaron a escucharse los cánticos de apoyo mientras sobre el terreno de juego las futbolistas manejaban el balón con autoridad, conscientes de que el título ya tenía nombre y apellido.
El silbatazo final desató la euforia. Abrazos, lágrimas, sonrisas y festejos invadieron el césped de El Molinito mientras Gladiadoras celebraba un campeonato conquistado con autoridad, carácter y un fútbol ofensivo que pocas veces se ve en una final.
Más allá del marcador, el equipo dejó claro por qué fue el mejor del torneo. Su intensidad para recuperar el balón, la movilidad de sus atacantes, la contundencia frente al arco y la fortaleza colectiva fueron las claves para firmar una actuación que difícilmente será olvidada por la afición.
Con esta contundente victoria, Gladiadoras no solo levantó el trofeo de Copa; también envió un mensaje al resto de los equipos de la Liga Salmantina de Fútbol Femenil: este plantel está llamado a marcar una época. La final tuvo un solo dueño y las nuevas reinas del fútbol salmantino se encargaron de demostrarlo con una goleada que quedará escrita entre las grandes actuaciones del certamen.

