Su construcción, junto a la Secundaria Aurelio Méndez Sánchez, simboliza un homenaje de afecto al ilustre profesor
Salamanca, Gto. – La Biblioteca Pública de Valtierrilla, Maestra María Soledad Orozco, está en servicio desde más de 10 años dentro de su repertorio los lectores pueden encontrar novelas clásicas y títulos infantiles.
La ubicación del recinto, justo en calle Constitución 502 a un costado de la escuela Secundaria Aurelio Méndez Sánchez, surgió por medio de las gestiones de la periodista y escritora Galia Guillermina Razo Almanza, quien fungió como regidora en la entonces administración municipal hace aproximadamente 16 años, y contaba con el cargo del Instituto Estatal de la Cultura, hoy Secretaría.

De acuerdo con su testimonio, la salmantina deseó que la capital mundial del nopal contara con su propia biblioteca, por lo que gestionó recursos para materializar el objetivo; sin embargo, el primer predio proporcionado para la actividad fue descartado.
“No había terreno, me daban un terreno municipal a orillas de carretera: dije los jóvenes no van a ir hasta allá”, expresó.
Fue hasta que la escritora asistió a un evento dentro de la Secundaria Aurelio Méndez Sánchez ―escuela ubicada en la capital mundial del nopal― donde surgió diálogo con directivos del plantel quienes lograron donar 400 metros aledaños a la institución educativa.
Asimismo, explicó que la construcción de la Biblioteca Maestra María Soledad Orozco tiene un significado personal para la periodista.

Relató que conoció al profesor Aurelio, reconocido en la localidad por su amor a Valtierrilla, y señaló que edificar la biblioteca junto a la escuela que lleva su nombre representa un gesto de amistad y un sello que permitió cerrar una serie de promesas personales: entre ellas la impresión del libro Evocaciones del Pueblo de Valtierrilla, obra literaria escrita por Méndez Sánchez y que la periodista tenía como tarea su impresión dentro de su casa editorial Radar.
“Yo le dije al profesor Méndez: ‘Profe, ya le cumplí”, concluyó Galia.
Tras más de una década de funcionamiento, la biblioteca sigue activa como sede de talleres y recibe con frecuencia a estudiantes de secundaria, quienes consultan sus libros para desarrollar proyectos y realizar actividades escolares.