Exigen apoyos en lugar de intromisiones e imposiciones
Salamanca, Gto.- Concesionarios del transporte público de ruta fija denunciaron presiones y amenazas por parte de la Dirección General de Movilidad, que les habría condicionado la compra de camiones nuevos bajo la advertencia de contar con 300 unidades de la línea ACNA listas para sustituirlos en caso de incumplimiento.
Roberto Calvillo Ramiro, representante de la empresa Villa de Barahona, afirmó que desde la primera reunión con el director de Movilidad se les advirtió que la dependencia tenía disponibles 300 camiones para cubrir todas las rutas del municipio, lo que generó incertidumbre y temor entre los permisionarios.
“En una reunión planteábamos ese escenario de que el director general de Movilidad en una primera reunión que hubo les dijo a todos que él tenía 300 camiones para sustituir a todo el transporte de Salamanca, desde ahí empezó la relación con mis compañeros transportistas y el director”, señaló.
El representante explicó que, pese a que los transportistas han buscado renovar su parque vehicular conforme a la ley, la autoridad les pidió no adquirir nuevas unidades hasta recibir indicaciones sobre qué tipo de camiones deberán comprar, frenando inversiones ya realizadas.
Relató el caso de una transportista que ya había comprado un camión y que recibió como respuesta que no adquiriera más unidades hasta que se definieran las características requeridas.

“No es posible que te arriesgues a invertir en un camión cuando hay 300 espadas de Damocles en el pescuezo, no es sencillo”, expresó.
Calvillo Ramiro cuestionó que la incorporación de unidades quede supeditada al criterio de un funcionario cuando la ley establece claramente los requisitos que deben cumplir.
“¿Por qué la ley tiene que estar supeditada a que el director determine cuáles sí y cuáles no?”, cuestionó, al señalar que si una unidad cumple con la normatividad no debería existir impedimento para ponerla en servicio.
Tras escalar el conflicto a la Secretaría del Ayuntamiento, su titular, Esaú Cano Calvete, aclaró que la introducción de las 300 unidades no es un escenario contemplado por la actual administración y que la prioridad es atender las necesidades de los usuarios.
“Precisamente esa es la razón por la que el día de hoy la gente está muy contenta con la intervención del secretario de Ayuntamiento”, afirmó el concesionario, quien consideró que la postura del director de Movilidad es contraria a la del secretario y a la del propio alcalde.

“La intención de las autoridades, del alcalde, es atender las necesidades del usuario y después de los transportistas. La ley no nos dice que el día de hoy va a meter 300 camiones, el secretario no está en esa línea pero el director general de Movilidad sí está en esa línea”, declaró.
Aseguró que los concesionarios mantienen la disposición de dialogar, corregir aspectos operativos y de conducta de los operadores, y atender las observaciones del municipio, sin embargo, piden certeza jurídica para seguir invirtiendo sin el temor de perder sus concesiones.
Tras el encuentro, se acordó revisar tanto el tema de las intervenciones de la Policía Estatal como el relacionado con las unidades que se pueden incorporar al servicio.