De acuerdo a la persona afectada esto habría retrasado su atención y la de su esposo, dos adultos mayores
Salamanca, Gto.- Una derechohabiente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Salamanca, denunció presuntos malos tratos y una falta de coordinación interna que retrasó la atención médica de ella y de su esposo, ambos adultos mayores, tras cambiar su adscripción de Querétaro a este municipio.
Virginia Lilia Martínez Navarro, relató que hace aproximadamente seis meses se mudó junto con su esposo, Sergio Aurelio Fragoso Flores, a Salamanca, motivo por el que realizaron el trámite de cambio de adscripción ante el IMSS. Aseguró que a partir de ese momento iniciaron las dificultades para acceder a consultas, obtener información sobre su expediente clínico y dar seguimiento a la atención especializada.

De acuerdo con su versión, uno de los principales inconvenientes se presentó en su caso particular, pues cuenta con antecedentes de cáncer de mama y permanecía bajo vigilancia médica en Querétaro. Explicó que fue atendida por una médica familiar y le sorprendió que no se realizó una exploración física y que posteriormente fuera dada de alta del seguimiento.
“Ni siquiera me revisó. Mi oncólogo en Querétaro siempre me exploraba porque todavía tengo el otro seno y me decía que era importante seguir vigilando cualquier cambio”, comentó la paciente, quien aseguró que incluso canceló una cita con su especialista en Querétaro al considerar que su atención continuaría en Salamanca.
Otro de los problemas surgió al intentar que su esposo fuera canalizado con un urólogo, ya que, según les informaron en la clínica, su expediente no aparecía en el sistema. Ante ello, acudieron a distintas áreas, entre ellas archivo clínico, jefatura médica y oficinas administrativas, sin recibir una explicación clara sobre cómo recuperar la información o dar continuidad al tratamiento.

La derechohabiente afirmó que durante ese proceso percibió una actitud poco empática por parte de algunos trabajadores. Incluso, aseguró que una médica familiar les comentó que existían reportes de que ellos habían sido “groseros” con el personal, señalamiento que rechazó.
La denunciante consideró que no se trata de un caso aislado, sino de una falta de coordinación entre áreas que termina afectando a los pacientes, principalmente adultos mayores que requieren atención continua.