Ante esta situación, los vecinos insisten en la necesidad de que se concrete la pavimentación con su respectivo drenaje.
Salamanca, Gto.- Desde hace más de dos décadas, alrededor de 600 familias de la comunidad de Doña Rosa esperan la introducción de la red de drenaje y la pavimentación de sus calles, obras que cada temporada de lluvias les recuerdan su urgencia entre encharcamientos, lodo y agua dentro de sus viviendas.
Los pobladores aseguran que, aunque cuentan con algunos ramales que desembocan en canales, la infraestructura es insuficiente para captar el agua pluvial, lo que provoca filtraciones a casas, escuela y templo.
“Nuestro problema no se ve todo el año, únicamente cuando llueve por eso es nuestra urgencia, ahorita esta temporada batallamos mucho aquí en la comunidad, porque aunque tenemos los ramales que dan a los canales, cuando llueve fuerte no son suficientes y el agua se nos mete a las casas, en este mes dos veces se han inundado las calles y también la escuela”, externó Ana María Gutiérrez, vecina del lugar.

De acuerdo con los habitantes, las lluvias registradas el antepasado fin de semana anegaron el templo y la primaria de la comunidad, además de varias viviendas. La inundación obligó a suspender las clases presenciales y migrar a modalidad virtual durante toda la semana, hasta que se concluyeron las labores de limpieza del plantel.
“Desde hace más de 20 años vienen y nos dicen que van a pavimentar tantas calles y nada, solo se queda en la promesa y nosotros aquí seguimos entre el lodo y esperando a que nos cumplan las promesas, a que nos ayuden en verdad, hemos metido oficios en todas las dependencias desde Desarrollo Social, Asistencia Ciudadana, con los regidores y nada que nos hacen caso”, señaló Ramiro Ortega, otro de los afectados.

Actualmente, solo el acceso principal de Doña Rosa cuenta con carpeta asfáltica, una obra que les prometieron daría continuidad hacia el camino a La Ordeña y que, aseguran, llevan años esperando. Mientras tanto, desplazarse dentro de la comunidad durante las lluvias se convierte en una odisea diaria.