Su cariño hacia la tradición le ha permitido compartir su conocimiento a nuevas generaciones
Salamanca, Gto. – “Me gusta la tradición y ahí empecé yo; jugando. Mis primeras máscaras fueron de papel maché”, narró Bernabé Reyes López, quien es un talentoso artesano guanajuatense y quien ha dedicado poco más de cuatro décadas en la configuración de máscaras para la tradicional Judea en Purísima del Rincón.
De acuerdo con el artesano, su historia dentro de las máscaras comenzó cuando él tenía tan sólo 16 años.
“Empezamos a hacer, mi hermano y yo, máscaras de madera”, refirió.

Pronto, su talento magnetizó la atención de directivos de la Casa de la Cultura en su localidad, quienes solicitaron al poblador talleres para compartir sus conocimientos desde hace dos décadas.
Según Bernabé Reyes, la elaboración de una máscara inicia con el dibujo del rostro. Después, se hacen cortes en la madera para definir los relieves y se lija con cuidado para detallar las facciones. Si la pieza presenta algún error, puede corregirse con pasta o con aserrín mezclado con resistol.
Asimismo, nombró a los personajes que son materializados por sus manos, tales como judas blanco y judas negro, el tiempo que es personificado por un anciano, el diablo y el ranchero, quienes son puestos en circulación durante la Semana Santa y representan, desde el teatro popular, la persecución y muerte de Judas en Purísima del Rincón.

Bernabé expresó que, como todo purisimense, él expresa un profundo cariño a la tradición, la cual fue originada por el pintor Ermenegildo Bustos en 1873.

Con cada trazo de madera mantiene vivo el legado; sus máscaras de judas siguen cobrando vida cada Semana Santa y permiten atraer a nuevas generaciones para no dejar morir la tradición que se ha convertido en sello distintivo de Guanajuato; un matiz de identidad que fue compartido dentro del Centro de las Artes de Guanajuato bajo el marco del Encuentro Estatal de Saberes Locales el pasado 4 de junio.