Las ventas han caído hasta 70 por ciento durante los últimos años
Salamanca, Gto.- A consecuencia de los efectos de la pandemia y la inseguridad, la vida nocturna en Salamanca continúa sin poder recuperarse. En los últimos cinco años, por lo menos una decena de negocios del sector cerraron de manera definitiva y la afluencia a bares y cantinas ha decaído hasta 70 por ciento.
Jorge Jiménez Gómez, representante de Bares y Cantinas de Salamanca, explicó que el panorama actual es completamente distinto a hace unos años, cuando los establecimientos tradicionales buscaban ampliar horarios para ofrecer opciones de convivencia dentro del municipio y evitar que las personas viajaran a otras ciudades.
“Cuando llegué aquí nosotros teníamos un problema de que no había vida nocturna. Toda la gente, porque teníamos un horario determinado, a las 10 o 12 de la noche, se iba a otras partes. Se iba a Celaya o a otros lados. Entonces mucha gente tuvo accidentes y nosotros buscamos la posibilidad de que tuviéramos vida nocturna”, comentó.
Aquella iniciativa permitió que durante un tiempo Salamanca contara con mayor actividad nocturna e incluso se establecieran nuevos espacios para quienes buscaban convivir sin salir de la ciudad. Sin embargo, esa dinámica cambió con la pandemia y los ataques armados a bares y restaurantes.
Actualmente los clientes frecuentes prácticamente desaparecieron y quienes llegan a estos establecimientos lo hacen de manera ocasional. “Ya prácticamente son personas… ya no son clientes habituales. De los habituales son dos o tres nada más cuando hay mucho”, comentó.
La disminución en la afluencia también se ha reflejado en los ingresos del sector. Las ventas han caído hasta 70 por ciento durante los últimos años, lo que ha complicado la operación de estos negocios.
