UN NIÑO QUE SUEÑA EN GRANDE



Salamanca Guanajuato.- El Chuyo de La Gloria sueña con llegar al Box profesional y lograr ser campeón del mundo.

El día del niño se celebra en México desde 1924, fueron el presidente Álvaro Obregón y José Vasconcelos quienes instauraron el 30 de abril para reconocer los derechos, bienestar y protección de los infantes.
Es una fecha en donde en la gran mayoría de colonias y comunidades de la República Mexicana se celebra a los niños y niñas, con fiestas, festivales y juegos, así como regalos. En la mayoría de las escuelas no se tienen clases, sí no que se ocupa el día para tratar a los alumnos como lo que realmente son, niños que necesitan jugar y divertirse para aprender.

Desde pequeños soñamos con ser adultos, incluso en los mismos juegos que se practican ya se practiquen imaginariamente oficios o profesiones a las que gustaría dedicarse. Es precisamente en la infancia, cuando se tienen las primeras nociones de lo que podría dedicarse una persona en su vida adulta.
Algunos de los juegos suelen conllevar las siguientes profesiones u oficios, tales como policías, doctores, enfermeros, chefs, deportistas, conductores de transporte, carpinteros, maestros y hasta padres de familia; pero en la mayoría de los casos todo se queda precisamente en eso, en un simple juego.
Juan Jesús Santamaría, es un niño salmantino avecinado en la Colonia La Gloria, cuenta apenas con 11 años de edad y se encuentra preparándose para ser boxeador, entrenando en la escuela de box Cloroformo Boxing.

Desde muy pequeño el pequeño Chuyo, como le conocen en su familia y en la escuela de box, comenzó a disfrutar del deporte del boxeo siguiendo transmisiones en la televisión y siguiendo diferentes páginas de Facebook enfocadas al deporte de los guantes.
Aunque por su corta edad no pudo apreciar las peleas de Juan Manuel Márquez, no es un impedimento para que el ex boxeador se haya convertido en el ídolo de Santamaría.
Chuyo comenzó a entrenar desde hace dos años, haciéndolo siempre en la escuela en la que actualmente entrena. Desde que inició en el camino hacia el ring, su señora madre le ha apoyado en todo momento y a pesar de consentirlo no deja que pierda el sentido de disciplina la cual es primordial en este deporte y en cualquier otro.
Santamaría sueña con llegar a ser boxeador profesional y trabajar tan duro que pueda ganar un campeonato mundial. Hoy es el sueño de un niño de 11 años, más adelante podría ser un sueño convertido en realidad.