En la reciente revisión solo 10 de 150 unidades la pasaron, además de que en su mayoría son unidades con más de 15 años de antigüedad
Salamanca, Gto.- Las malas condiciones en que opera el transporte público en Salamanca quedaron evidenciadas en la reciente revista de mecánica, en la que de un padrón de 150 unidades presentadas, únicamente 10 aprobaron la revisión.
El resultado refleja la crisis que ha generado por años, la falta de regulación y supervisión en el servicio, que a diario utilizan miles de usuarios para trasladarse a sus centros de trabajo, escuelas y hogares.
De acuerdo con información recabada, más del 90%de las unidades que se presentaron a la revista no cuenta con placas de circulación, situación que las coloca fuera de la normatividad vigente. Un porcentaje similar ha rebasado ya su periodo de vida útil, por lo que operan con desgaste mecánico, fallas estructurales y carencias en equipamiento de seguridad.
Entre las principales irregularidades detectadas se encuentran frenos en mal estado, llantas lisas, falta de luces, asientos dañados y ausencia de documentación obligatoria, condiciones que representan un riesgo tanto para pasajeros como para peatones y automovilistas.

Usuarios han señalado de manera reiterada que las unidades circulan con sobrecupo, sin mantenimiento preventivo y con constantes fallas durante el recorrido, sin que hasta el momento se haya aplicado una sanción efectiva o se haya retirado de circulación a las unidades que no cumplen.
La situación ha generado inconformidad entre la población, que demanda a las autoridades municipales y a la Dirección de Movilidad una regulación real del transporte, con operativos permanentes y la exigencia del cumplimiento de la ley para garantizar un servicio digno y seguro, sin embargo, en cinco años continuos de la administración municipal solo se ha deteriorado el servicio.
Hasta ahora, la mayoría de las unidades que no aprobaron la revista continúan prestando el servicio con normalidad, con el argumento del director de Movilidad de que estas son indispensables para brindar el servicio, lo que evidencia la falta de control sobre un sector que requiere intervención y supervisión urgente.
