El Observatorio Ciudadano ha propuesto que se fortalezca la prevención desde las familias con un protocolo básico de seguridad
Salamanca, Gto.- Ante la desaparición de jóvenes, David Muñoz consultor de seguridad del Observatorio Ciudadano Unidos por Salamanca, informó que existe la necesidad de trabajar en tres áreas a fortalecer, prevención, reacción inmediata y coordinación; esto a partir de diagnósticos realizados por el organismo.
De acuerdo con el consultor, la prevención significa identificar las zonas, horarios y circunstancias de mayor riesgo y fortalecer la presencia y proximidad de las autoridades; mientras la capacidad de reacción implica que cuando se reporta una desaparición o una privación de la libertad.
En tanto, la coordinación significa que autoridades municipales, estatales y federales tienen que compartir información y trabajar con un mismo objetivo.
“Las primeras horas deben aprovecharse al máximo y activarse inmediatamente los mecanismos de búsqueda e investigación correspondientes y compartir información entre instituciones para que la búsqueda y la investigación no trabajen por separado”, puntualizó.

Además de exigir una respuesta eficaz de las autoridades, el Observatorio Ciudadano propone fortalecer la prevención desde las familias con un protocolo básico de seguridad.
“La verdad es que la seguridad inicia en casa, donde de verdad importamos: comunicación, ubicación, una red de confianza y un protocolo claro para saber qué hacer ante una emergencia”.
Que se sepa siempre con quién están los hijos, a dónde van y a qué hora esperan regresar, que compartan ubicación cuando sea posible, que exista una palabra o clave familiar para pedir ayuda sin levantar sospechas, que tengan identificados dos o tres contactos de emergencia y, sobre todo, que sepan que pueden llamar a casa ante cualquier situación de riesgo sin miedo a ser regañados.

Así mismo recomendó enseñarles a no aceptar traslados de desconocidos, evitar acudir solos a lugares aislados, avisar cuando cambien de ruta y reportar inmediatamente cualquier situación extraña.
“La prevención no sustituye la responsabilidad de las autoridades, pero sí puede reducir riesgos y ayudar a reaccionar mucho más rápido. Si logramos que cada familia tenga un pequeño protocolo de seguridad, estaremos dando un paso concreto para proteger mejor a nuestros jóvenes”, señaló.