El presidente de la Asociación de Bares y Cantinas advirtió que la venta ilegal a través de redes sociales sigue siendo un riesgo latente sin control oficial lo que facilita su venta
Salamanca, Gto.- El presidente de la Asociación de Bares y Cantinas en Salamanca, Jorge Jiménez Gómez, informó que tanto a nivel local y nacional el principal medio para la venta de alcohol adulterado son las redes sociales, debido a la falta de regulación y supervisión a la que están sujetas las diferentes plataformas en las que se pueden conseguir este tipo de bebidas incluso en días y horarios restringidos.
“Adquirir cualquier tipo de bebida por estos medios, es muy aventurado, porque no sabes cuál es la procedencia de ese producto. Además se ha detectado el reciclaje y venta de botellas incluso clonadas, a través de redes sociales la intervención de la autoridad es prácticamente nula, porque ninguna venta en estas plataformas está regulada y ahí es donde muchos aprovechan para meter alcohol adulterado”, determinó.
En este contexto dijo que a diferencia de las redes sociales, en los bares y cantinas, la regulación obliga a los negocios a comprar solo a distribuidores autorizados, además de conservar facturas por dos años y mantener botellas vacías 15 días para rastrear lotes en caso de intoxicaciones.


La sanción por vender alcohol adulterado incluye multas de hasta 16 mil veces el valor de la UMA, así como la clausura definitiva del local y la consignación a la Fiscalía, ya que constituye un delito, sin embargo, reconoció que es complicado detectar el origen y los responsables de su venta y distribución a través de las plataformas digitales.
“Al menos de lo que nosotros sabemos a través de la asociación, no ha habido nunca algún responsable por vender este tipo de bebidas; sin embargo, en nuestro sector los proveedores están regulados por salubridad y de repente también compramos en cadenas establecidas como Sam’s o Costco, que son tiendas de mucho prestigio cuyos proveedores también están estrictamente regulados”, afirmó.
Ante ello, descartó la posibilidad de la circulación de alcohol adulterado en bares y cantinas de la ciudad. Argumentó que el suministro de bebidas alcohólicas de alta y baja graduación en envase cerrado se encuentra estrictamente regulado por autoridades sanitarias que realizan hasta dos revisiones anuales por establecimiento.
“Afortunadamente no ha habido ningún problema aquí en Salamanca. Lo que sabemos es que para ese evento trajeron vino de la central de abastos de León, donde se detectó, incluso por el organismo al que pertenecemos, cajas de vino en las que el precio unitario de Don Julio era de 350 pesos, lo cual ha generado alerta porque un tequila de este tipo no se consigue a ese precio”, compartió.
En el estado, el esquema de vigilancia para detectar alcohol ilegal, clonado o con sustancias tóxicas como metanol lo integran la Dirección General de Protección contra Riesgos Sanitarios de Guanajuato, direcciones de Fiscalización municipales y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, que mantienen operativos y verificaciones frecuentes en bares, cantinas, antros y restaurantes.
“La Secretaría de Salud nos revisa de manera periódica, por lo regular es cada año; sin embargo, también hacen inspecciones aleatorias en las que asisten a algún establecimiento para tomar muestras que se analizan en laboratorio para garantizar que no tengan ningún contaminante y, en la parte física, que las botellas cuenten con sus hologramas y estén debidamente selladas”, concluyó.