Argumentan que hay poca claridad en torno a las nuevas disposiciones como la emisión y pago de multas digitales, así como el servicio comunitario
Salamanca, Gto.— Automovilistas y motociclistas manifestaron su rechazo a disposiciones del nuevo reglamento de tránsito aprobado para Salamanca, que contempla la implementación de “El Torito” para conductores en estado de ebriedad o con aliento alcohólico.
El principal desacuerdo se centra en la obligación de pagar el arrastre y la pensión de vehículos, además de la multa impuesta al infractor. Ciudadanos argumentan que este servicio debería ser prestado por la autoridad, al ya contar con el espacio y la infraestructura necesaria para ello, como lo refiere la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Conductores consultados señalaron que, si el municipio opera un centro de detención y corralón propio, el cobro por arrastre y pensión resulta excesivo y representa una doble sanción económica.
“Si el Estado te detiene, el Estado debe resguardar el vehículo sin cobrarte. Ya tenemos la multa, ¿por qué pagar grúa y pensión si el municipio tiene dónde guardar los carros? Eso no es constitucional”, reclamó un motociclista.


Los inconformes exigieron al Ayuntamiento y a la Dirección de Movilidad revisar los artículos relacionados con el arrastre, pensión, trabajo comunitario y multas digitales antes de que entre en vigor el reglamento.
“No estamos en contra de que haya ‘Torito’ para quien maneje ebrio, pero que no se use para hacer negocio con las grúas ni para extorsionar. Que aclaren todo y que sea parejo”, dijeron.
En Guanajuato, el Reglamento de Tránsito del Estado artículo 231 y 232 facultad el retiro de vehículos, pero el cobro lo remite a las disposiciones fiscales municipales. Si el reglamento de Salamanca recién aprobado no detalla tarifas de arrastre, pensión, ni justifica la concesión se puede impugnar los pagos de estos conceptos.
Otro punto que generó inconformidad fue la figura de trabajo comunitario como alternativa de sanción, que pidieron esclarecer cómo se aplicará, ya que ni el propio director de Movilidad pudo explicar el mecanismo en entrevista, luego de que se votó por aprobar el nuevo reglamento vial.


“No saben ni ellos cómo va a funcionar. Si no lo puede explicar el director, ¿cómo lo va a entender el ciudadano o el oficial que lo aplique?”, cuestionó un automovilista.
Respecto a la emisión y pago de multas digitales, ciudadanos advirtieron que esta nueva medida se podría prestar a actos de corrupción como los que se registran frecuentemente en los retenes vehiculares que se instalan en diferentes puntos de la ciudad.
Señalaron que la falta de claridad en los procedimientos y la discrecionalidad en campo abren la puerta a cobros indebidos o “arreglos” fuera de la norma.