Ante la falta de mantenimiento quedó como camino vecinal y registra un flujo de más de seis mil vehículos diarios
Salamanca, Gto.- Automovilistas que diariamente utilizan el camino Mancera para trasladarse hacia la zona urbana de Salamanca y hacia comunidades del poniente del municipio solicitaron la rehabilitación del tramo comprendido entre los fraccionamientos Arboledas 1 y 2, el cual permanece en condiciones de camino vecinal.
De acuerdo con los usuarios, este tramo contrasta con la obra de bulevar de cuatro carriles que se construyó desde el Libramiento Sur hasta el acceso al conjunto habitacional Ciudad Bajío, que mejoró la conectividad de esa zona. Sin embargo, al llegar a Arboledas, la vialidad se reduce, presenta baches, falta de señalética, sin acotamientos y sin alumbrado, lo que genera riesgos para la movilidad.
Los denunciantes señalaron que el camino Mancera es una de las arterias alternas más utilizadas por trabajadores, estudiantes y proveedores que entran y salen de Salamanca hacia la carretera a Irapuato y comunidades como Mancera, La Ordeña y Loma de Flores. Se estima que diariamente concentra un flujo superior a las 6 mil unidades entre vehículos particulares, transporte de personal, motocicletas y transporte de carga ligera.

“Desde que hicieron el bulevar hasta Ciudad Bajío pensamos que lo iban a continuar hasta Arboledas, pero quedó como brecha. Cuando llueve se encharca, no se ve nada de noche y hay muchos hoyos. Es un riesgo para todos los que pasamos por aquí a diario”, expresó uno de los conductores.
Los vecinos de Arboledas 1 y 2 agregaron que la falta de banquetas y cruces peatonales pone en riesgo a los habitantes que caminan hacia escuelas y paradas de transporte, además de que la vialidad se ha vuelto insegura por la falta de visibilidad y la velocidad con la que circulan algunos vehículos al intentar rebasar.

Por ello, solicitaron a la Dirección de Obra Pública incluir en el programa de obra 2026 la ampliación y rehabilitación integral de este tramo bajo el mismo esquema de bulevar de cuatro carriles, con guarniciones, banquetas, alumbrado y señalización, a fin de mejorar la seguridad vial y la movilidad en una zona de alto crecimiento habitacional.
Desde hace más de cinco años, el tramo no ha sido intervenido de manera integral, pese a ser una de las vías con mayor aforo vehicular en el poniente de la ciudad.