Piden no ver a adultos mayores como carga; asilo de Salamanca atiende a 13 abuelitos en vulnerabilidad

Recientemente celebraron el día del abuelo

Salamanca, Gto.- Atención, cariño y ser escuchados es lo que más necesitan los adultos mayores que se encuentran en situación de vulnerabilidad, señaló Maricruz Martínez Muñiz, directora general del asilo, quien hizo un llamado a las familias a no considerar a los abuelitos como una carga, sino como integrantes fundamentales del núcleo familiar.

Actualmente, el asilo alberga a 13 adultos mayores, 12 mujeres y un hombre, quienes presentan diferentes condiciones de salud y requieren cuidados especializados, lo que representa un reto permanente para el reducido personal que labora en la institución.

Martínez Muñiz explicó que las razones por las que un adulto mayor llega al asilo son diversas. Algunos acuden por decisión propia al no contar con un lugar donde vivir, mientras que otros llegan tras ser abandonados en hospitales o ser localizados solos en sus domicilios.

“Hay abuelitos que sus familias o ellos por su propio pie llegan y dicen: no tengo un espacio donde yo me pueda quedar. Y claramente para eso estamos”, indicó.

No obstante, reconoció que hay familias que por distintas circunstancias no pueden hacerse cargo de sus adultos mayores y buscan un espacio seguro donde reciban atención.

La directora enfatizó que la labor en el asilo va más allá de brindar techo y alimento, pues las condiciones de salud de los residentes exigen atención constante.

“Todos los días nos enfrentamos con personas que hoy es un día maravilloso, pero llegas y ya el abuelito está enfermo; hay que acudir a llevarlo a la clínica o traer al médico”, comentó.

Entre los residentes hay personas con problemas de visión, una mujer que perdió una pierna y otra adulta mayor que vive con colostomía, condición que demanda cuidados permanentes y representa un gasto adicional para la institución.

La encargada reconoció que atender a esta última residente se ha convertido en uno de los principales retos, no solo por el costo de los insumos, sino por el esfuerzo físico y emocional que implica.

Ante el incremento de solicitudes la directora consideró necesario generar conciencia sobre la importancia de mantener a los adultos mayores cerca de su familia.

“No porque no los queramos recibir, sino también hacerles un poco de conciencia en que el adulto mayor requiere estar con su familia”, señaló.

Subrayó que una persona mayor no debe ser vista como un objeto o una carga, sino como alguien que conserva su valor, su dignidad y su derecho a seguir participando en la vida familiar.

“Hay casos en que presentan deterioro cognitivo y requieren cuidados especiales, pero eso no significa que pierdan el derecho a recibir cariño, respeto y acompañamiento. La familia es quien los hace fuertes, quien los hace sentirse confortables”, afirmó.

Uno de los principales llamados fue a dedicar tiempo para escuchar a los adultos mayores. Aunque repitan las mismas historias, dijo, estas forman parte de sus recuerdos y experiencias.

“El adulto mayor quiere ser escuchado, quiere ser valorado, quiere ser atendido, quiere ser acogido en esa parte de la familia. Hay que devolverles hoy en día ese calor que ellos un día nos dieron”, expresó.

Otro de los retos es la falta de voluntarios. Aunque existen donaciones en especie, consideró necesario que más ciudadanos, en especial jóvenes, destinen tiempo para convivir con los residentes y conocer su realidad.