En Salamanca la red de ductos atraviesa toda la zona urbana, al interior de viviendas de han detectado tomas clandestinas
Salamanca, Gto.- A pesar de los operativos federales y de la estrategia contra el robo de combustible, las tomas clandestinas en los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) que salen de la Refinería Ingeniero Antonio M. Amor (RIAMA) de Salamanca continúan representando uno de los principales riesgos de seguridad y afectación ambiental en la región.
De acuerdo con información de Pemex y de autoridades de seguridad, los ductos que conectan a la refinería salmantina con el centro y norte del país, principalmente los sistemas Salamanca-León, Salamanca-Guadalajara y Salamanca-Tula, concentran el mayor número de perforaciones ilegales detectadas en Guanajuato, entidad que se ha mantenido en los últimos años entre los primeros lugares a nivel nacional en incidencia de huachicol.
Las tomas clandestinas son perforaciones realizadas de manera ilícita a los ductos para la extracción de gasolina, diésel y otros hidrocarburos. Esta práctica no solo constituye un delito federal, sino que genera un alto riesgo de fugas, explosiones, incendios y contaminación de suelos y cuerpos de agua.

En el caso de Salamanca, la problemática se agudiza por la densidad de ductos que cruzan zonas agrícolas, comunidades rurales y colonias urbanas. Habitantes de comunidades como Valtierrilla, Loma de Flores, Cerro Gordo y El Divisador han reportado en diversas ocasiones olores a combustible, manchas en parcelas y presencia de pipas y camionetas en horarios nocturnos.
Fuentes de seguridad federal señalan que cada toma clandestina implica un procedimiento de inhabilitación y reparación por parte de personal especializado de Pemex, lo que obliga a suspender temporalmente el bombeo y a desplegar elementos de la Guardia Nacional y del Ejército Mexicano para resguardar la zona.

No obstante, la reincidencia es alta. En un mismo tramo pueden detectarse varias tomas en cuestión de semanas, lo que evidencia la operación de grupos organizados dedicados al robo y trasiego de combustible.
Especialistas en seguridad energética advierten que el robo de hidrocarburos no solo afecta el patrimonio de Pemex, sino que pone en peligro a la población civil, al incrementar la posibilidad de accidentes mayores, como los registrados en años anteriores en otras entidades del país.
A pesar de ello, Pemex no ha dado a conocer el número actualizado de tomas clandestinas aseguradas en lo que va del año en los ductos que salen de Salamanca, mientras que autoridades municipales han señalado que la competencia directa en la materia corresponde a la Federación.
En tanto, ejidatarios y vecinos de las zonas por donde cruzan los ductos han solicitado mayor vigilancia, así como programas de remediación ambiental cuando se registran derrames, debido a que los suelos contaminados pierden productividad y requieren años para recuperarse.