Banquetas, camellones y esquinas se convierten en tiraderos; comerciantes de comida reportan fauna nociva y olores fétidos
Salamanca, Gto.- Las fallas recurrentes en el servicio de recolección y disposición de basura en la periferia del mercado Tomasa Esteves continúan generando afectaciones a comerciantes y usuarios, quienes señalan que cada vez es más frecuente que banquetas, camellones e intersecciones se conviertan en puntos de acumulación de desechos.
De acuerdo con locatarios, la situación no solo deteriora la imagen urbana en una de las zonas comerciales con mayor afluencia de la ciudad, sino que atrae fauna nociva y genera olores fétidos que impactan directamente en sus actividades, principalmente en quienes ofertan alimentos preparados.
Los comerciantes explican que, aunque existe un horario establecido para la recolección, el servicio es irregular y los contenedores resultan insuficientes, por lo que los residuos terminan en la vía pública. A ello se suma que personas ajenas al mercado depositan basura doméstica en los alrededores, lo que agrava el problema.
“Ya es de todos los días. Sacan la basura a deshoras, los perros la riegan y se queda ahí hasta que pasa el camión. El olor se mete a los puestos y la gente ya no quiere comer aquí cerca”, señaló una comerciante.

Otros locatarios indicaron que han solicitado en repetidas ocasiones a la Dirección de Servicios Públicos Municipales reforzar las rutas de recolección en esta zona, así como instalar señalética y sancionar a quienes tiran basura fuera de los puntos autorizados, sin que hasta el momento haya una solución de fondo.
La acumulación de desechos se observa con mayor frecuencia en las calles 5 de Mayo, Sánchez Torrado avenida del Trabajo, donde bolsas, cajas de cartón, restos de frutas, verduras y unicel permanecen por horas sobre banquetas y camellones, obstruyendo el paso peatonal.
Los afectados advierten que, además del riesgo sanitario por la presencia de moscas, ratas y cucarachas, la situación genera una competencia desleal para los comerciantes formales que cumplen con medidas de higiene exigidas por la autoridad sanitaria.
Por ello, piden que se restablezca un servicio constante, con horarios definidos, mayor supervisión y campañas de concientización para usuarios y locatarios, a fin de evitar que la periferia del mercado Tomasa Esteves siga convirtiéndose en un tiradero a cielo abierto.