Madres de familia venden alimentos para construir aula escolar en Los Sotos; 21 alumnos toman clases en bodega

La escuela es multigrado y atiende a estudiantes de primero y segundo año de primaria

Salamanca, Gto.- Madres de familia de la comunidad Los Sotos iniciaron una campaña de venta de alimentos para recaudar fondos y construir un aula, luego de que 21 estudiantes de primaria multigrado reciben clases en una bodega adaptada por falta de infraestructura. El plantel opera bajo el programa Conafe de la SEP.

El punto de venta de alimentos se encuentra en la avenida del Bosque del fraccionamiento Arboledas de Ciudad Bajío, frente a una tienda de abarrotes.

“Estamos vendiendo pozole rojo y verde aquí en la entrada del fraccionamiento frente a la tienda de Don Tavo. El próximo domingo estaremos vendiendo barbacoa aquí mismo con tortillas hechas aquí mismo. Esperamos que los vecinos y la población nos echen la mano”, invitaron las organizadoras.

Al no contar con una escuela convencional, la educación básica en Los Sotos se imparte a través de educadores comunitarios, jóvenes que enseñan a grupos multigrado mediante un programa del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), de la Secretaría de Educación Pública (SEP), dirigido a zonas rurales y marginadas del país.

“Con el apoyo de las madres de familia estamos vendiendo comida para recaudar recursos para construir un salón y un espacio digno en el que puedan aprender, actualmente tenemos 21 niños”, compartió la docente Carmen Castro.

La mayoría del mobiliario que se utiliza se ha conseguido a través de donaciones, incluso de segundo uso, al que las madres de familia han dado mantenimiento.

“Nuestro recurso en la primaria es muy escaso, de hecho las mamás han estado cooperando para comprar mesas y otro mobiliario. Somos una escuela por parte de Conafe, igual las mesas que nos han donado son usadas, en las cuales las mamás han trabajado para mejorarlas. El pizarrón es de esos verdes en los que se utilizan gises, entonces nos hace falta mucho”, señaló Castro.

Anteriormente, los niños y niñas debían acudir a clases a La Capilla, comunidad vecina ubicada a más de kilómetro y medio de Los Sotos. La localidad se encuentra a varios kilómetros al poniente de la cabecera municipal y alberga alrededor de 170 familias.

“También tenemos un comedor comunitario, que comparte espacio en una bodeguita en la que se imparten las clases, gracias a que nos la prestó un señor. Antes teníamos que recorrer una distancia considerable hasta La Capilla, pero con la facilidad de esta escuela estamos haciendo la lucha por mejorar los espacios para nuestros niños y niñas”, indicó una de las madres participantes.

Pese a las actividades y gestiones para acondicionar el espacio, no cuentan con recursos para adquirir un terreno y construir un aula que dignifique el proceso educativo.

“Acudimos a la presidencia para pedir fondos para comprar el terrenito para construir el salón, pero nos dijeron que ahorita no están apoyando con ese tipo de solicitudes”, agregó otra madre.