Ambientalistas llaman a reforestar y cuidar de los árboles de manera constante
Salamanca, Gto.- Las primeras lluvias constantes de la temporada transformaron el paisaje urbano de Salamanca: decenas de árboles en camellones, parques y zonas urbanas muestran follaje nuevo y más verde, luego de meses de sequía y altas temperaturas. Ambientalistas señalaron que este periodo es clave para iniciar campañas de reforestación en el municipio.
Activistas explicaron que la llegada de precipitaciones actúa como un detonante biológico para la vegetación. El agua fresca y el aumento de humedad limpian el follaje, penetran hasta las raíces más profundas y eliminan el estrés hídrico acumulado durante la temporada seca.
“Con la lluvia, los árboles reactivan sus procesos. Se estimula el nacimiento de hojas nuevas, más grandes y con un color verde intenso. Es la forma en que recuperan energía después de resistir el calor y la falta de agua”, explicó Miguel Domínguez.
En avenidas como la avenida del Bosque en Arboledas de Ciudad Bajío, Faja de Oro, Valle de Santiago y en comunidades como Valtierrilla y Cerro Gordo, ahuehuetes, jacarandas, mezquites y ficus ya muestran brotes nuevos. Vecinos reportaron que parques y áreas verdes luce “más vivos” tras las lluvias de junio.

De acuerdo con ambientalistas, el inicio de la temporada de lluvias es el mejor momento adecuado para plantar árboles en la ciudad, al aprovechar el agua que cae de forma natural durante estos meses, las especies tienen más tiempo para desarrollar raíces y crecer antes de la siguiente temporada seca.
“Sembrar ahora nos ahorra el trabajo de ir a regar constantemente, tarea que puede ser muy pesada. La lluvia hace el trabajo y aumenta la probabilidad de que el árbol sobreviva”, indicó el activista.
Recomendaron elegir especies nativas o adaptadas al clima del Bajío, como mezquite, huizache, palo blanco y tepehuaje, que requieren menos mantenimiento y resisten mejor las condiciones locales.
Además destacaron que la renovación del arbolado urbano ayuda a mitigar las islas de calor, mejorar la calidad del aire y captar agua de lluvia. Salamanca registró temperaturas superiores a 35°C durante mayo, según la Comisión Nacional del Agua, por lo que el nuevo follaje también contribuye a reducir la sensación térmica en calles y colonias.