Libros son formación y no obligación; Comerciantes sugieren cambiar la percepción de los libros en este ciclo escolar

Señalan que el costo de los ejemplares se percibe como un gasto y no como una inversión para el bienestar de los menores

 

 

Salamanca, Gto.-Es necesario cambiar la etiqueta de los libros: no son artículos académicos de obligación, sino una inversión para el bienestar de los menores, frente al rezago en la lectura que se vive actualmente, donde pequeños de hasta sexto grado carecen de la habilidad lectora.

 

En este contexto, comerciantes del gremio de los libros especificaron que las ventas han ido a la baja en 2026. Aunque son diversos los factores a los que atribuyen la disminución, como el auge de los libros digitales y los bajos salarios, señalaron que uno de los principales es la percepción de la lectura como una obligación y no como un hábito formativo.

Para José Manuel Mares González, comerciante que cuenta con un pequeño puesto de libros sobre la calle Tomasa Esteves, la mayor parte de la población juvenil sí adquiere libros y disfruta de la lectura. Sin embargo, ha observado que padres de familia expresan que adquirir libros para los menores es un gasto que difícilmente logran sobrellevar.

 

“Me preguntan cuál es el libro más barato, le digo que uno de 50 pesos, que es un resumen de la obra pero que contiene lo esencial y se les sigue haciendo caro, luego van y sacan copias y se dan cuenta que gastaron más”, refirió.

Sobre el hábito de la lectura, comprendió que es un elemento sumamente difícil de inculcar en los pequeños, ya que los bajos salarios impiden, en la mayoría de los casos, adquirir libros en físico.

 

“Yo digo que todo viene desde casa. Si usted hace el hábito de la lectura en un niño, pues el niño va a seguir adquiriendo los libros que le gusten, pero si usted en su casa con el presupuesto que tienen cualquier libro se le hace caro, entonces el niño no va a leer. Hay niños de sexto de primaria que no saben leer bien, porque desde casa no les enseñaron a leer”, compartió.

El comerciante narró en que fomentar la lectura desde el hogar y entender el libro como una herramienta de desarrollo y no como un gasto, es fundamental para revertir el rezago lector en el municipio.

 

José Manuel mantiene precios de hasta cien pesos en clásicos como Las Batallas en el desierto de José Emilio Pacheco o Aura de Carlos Fuentes, así como precios que oscilan desde los 250 a 350 pesos.