GUANAJUATO APUESTA POR MANTENER EL MODELO DE LAS PREPAS MILITARIZADAS

Salamanca, Guanajuato.- Mientras la Secretaría de Educación Pública (SEP) plantea modificar el esquema de las preparatorias militarizadas en México tras la muerte de una adolescente en un plantel de Tamaulipas, Guanajuato mantiene firme su postura de conservar este modelo educativo, al considerar que ha generado resultados favorables en la formación de los estudiantes.



El debate nacional tomó fuerza luego del fallecimiento de la menor durante actividades realizadas en una institución de Tamaulipas, situación que puso bajo revisión las condiciones de seguridad, disciplina y los protocolos utilizados en este tipo de escuelas. La propuesta federal busca que los planteles con características militarizadas evolucionen hacia un esquema distinto.
Guanajuato, sin embargo, continuará con el Bachillerato Bivalente Militarizado, modelo que combina la preparación académica con disciplina, acondicionamiento físico, liderazgo, trabajo en equipo, responsabilidad y formación en valores. Las autoridades estatales consideran que estos elementos contribuyen al desarrollo integral de los jóvenes.
Actualmente existen seis Preparatorias Militarizadas en Guanajuato: dos en León y una en Irapuato, Celaya, Acámbaro y Dolores Hidalgo. El proyecto ha crecido de manera progresiva desde la apertura de sus primeros planteles y actualmente representa una alternativa dentro de la oferta de educación media superior del estado.
Uno de los principales argumentos para mantener este modelo es que su objetivo no es formar elementos de las Fuerzas Armadas, sino ofrecer una educación civil con una metodología basada en disciplina y liderazgo. Además de las materias de bachillerato, los estudiantes cuentan con formación técnica que puede permitirles incorporarse al mercado laboral o continuar con estudios profesionales.



Para las autoridades guanajuatenses, los resultados obtenidos durante los últimos años respaldan la continuidad del programa, especialmente por el desarrollo de hábitos de responsabilidad, liderazgo y compromiso entre los alumnos. No obstante, el escenario nacional también representa un llamado a fortalecer los protocolos de seguridad y supervisión.
La tragedia ocurrida en Tamaulipas dejó claro que cualquier actividad académica, física o disciplinaria debe realizarse bajo condiciones que garanticen plenamente la integridad de los estudiantes. Por ello, el reto para Guanajuato será demostrar que su modelo puede mantener sus características particulares sin poner en riesgo a quienes forman parte de estas instituciones.
Mientras la SEP analiza cambios para las escuelas con características militarizadas en el país, Guanajuato mantiene su apuesta por sus seis planteles. La entidad considera que la disciplina, el liderazgo y la formación académica pueden convivir dentro de un modelo educativo civil, siempre que existan estrictos estándares de seguridad y protección para los jóvenes.