FÚTBOL. MÉXICO DE ORO Y PLATA EN SANTO DOMINGO 2026.

Imágenes Selección Nacional de México y Selección Nacional de México Femenil

Salamanca Guanajuato.- Las mujeres tocaron la gloria; los hombres se quedaron a un paso. El Tricolor disputó las dos finales y regresó a casa con dos medallas.

El balón rodó, la presión apareció y México respondió. En los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, el futbol mexicano volvió a demostrar que está para competir por todo.
La historia tuvo un final dorado para las mujeres y un desenlace agridulce para los hombres, pero en ambos casos el Tricolor dejó claro que no estaba dispuesto a regalar absolutamente nada.
La Selección Mexicana Femenil escribió una de las historias más emocionantes del torneo.
Frente a Colombia, el partido se convirtió en una batalla cerrada, de esas donde cada balón dividido pesa y cada minuto que pasa aumenta la tensión.
Los 90 minutos se consumieron con el marcador igualado y el campeonato tuvo que buscarse en el tiempo extra.


Cuando parecía que el oro comenzaba a teñirse de otro color, Ingrid Guerra apareció al minuto 119 para adelantar a Colombia.
México estaba contra la pared. Quedaban prácticamente segundos. Pero las mexicanas se negaron a aceptar la derrota.
El reloj llegó al 120+4 y, cuando todo parecía escrito, apareció Ana Mendoza para marcar el empate. El 1-1 desató la locura y mandó la definición a los tiros penales.
México había regresado de la muerte deportiva. Y desde los once pasos volvió a mostrar carácter.
Las mexicanas se impusieron 4-2 en la tanda de penales, con una actuación determinante de la guardameta Celeste Espino, para levantar los brazos y quedarse con la medalla de oro.
El título no es uno más para el futbol femenil mexicano.
La conquista en Santo Domingo 2026 representa la continuidad de una generación que ha convertido al Tricolor femenil en protagonista habitual de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

México también había conseguido el oro en Veracruz 2014, Barranquilla 2018 y San Salvador 2023.
Santo Domingo no fue la excepción. La corona volvió a ser mexicana.
Mientras las mujeres celebraban el campeonato, la Selección Mexicana Sub-23 tenía su propia batalla.
El rival: Venezuela. El escenario: una final. El premio: el oro centroamericano. Y el partido estuvo a la altura.
México y Venezuela se fueron golpeando futbolísticamente durante 90 minutos y, cuando parecía que el campeonato tendría que definirse antes, ninguno logró imponer condiciones.
El empate llevó la historia hasta los tiempos extra. 120 minutos no fueron suficientes.
El marcador terminó 2-2 y los penales aparecieron nuevamente como jueces. Esta vez, sin embargo, la fortuna no estuvo del lado mexicano.
Venezuela consiguió imponerse 3-2 desde los once pasos y se quedó con el campeonato, mientras que México tuvo que conformarse con la medalla de plata. Panamá completó el podio con el bronce.

El futbol mexicano se marcha de Santo Domingo con una sensación difícil de ignorar. México estuvo en las dos finales.
Las mujeres levantaron el trofeo después de una remontada de último suspiro y una tanda de penales perfecta.
Los hombres tuvieron el oro al alcance de las manos, pero terminaron cediéndolo desde los once pasos. El resultado final: oro femenil y plata varonil.
Dos medallas que reflejan el protagonismo del futbol mexicano en la justa centroamericana. Porque en Santo Domingo, el Tricolor no fue un invitado más.
Las mujeres hicieron historia con una remontada que parecía imposible. Los hombres resistieron hasta el último minuto antes de quedarse con la plata.
Y al final, México volvió a demostrar que en el futbol regional sigue siendo una selección que pelea, compite y sueña con la cima.
Ellas tocaron la gloria. Ellos se quedaron a un paso. Pero ambos dejaron la misma estampa en Santo Domingo.