Salamanca, Guanajuato.- Entre música, fervor religioso y tradiciones que han pasado de generación en generación, el tradicional Barrio de San Pedro celebró este lunes 29 de junio su fiesta patronal en honor a San Pedro Apóstol, reuniendo a cientos de fieles, vecinos y visitantes en una de las festividades más emblemáticas del municipio.
Desde las primeras horas de la madrugada, el ambiente festivo se hizo presente con la tradicional alborada y las mañanitas, amenizadas por el grupo Los Cinco del Sabor, dando inicio a una jornada llena de fe, convivencia y orgullo por las raíces salmantinas.
Las actividades religiosas continuaron con la celebración de las Primeras Comuniones y posteriormente la solemne misa concelebrada presidida por el señor obispo, quien dirigió un mensaje de esperanza, unidad y fortalecimiento de la fe a la comunidad.
Uno de los momentos más esperados fue la tradicional Carreta con Cantaritos, una costumbre profundamente arraigada en el barrio. En esta ocasión, gracias al apoyo de la familia Ramírez, se repartieron refrescantes bebidas a los asistentes, acompañados de una burrita que se robó la atención y simpatía de chicos y grandes.
La emoción también se hizo presente con el tradicional palo encebado, donde jóvenes y adultos demostraron destreza, esfuerzo y trabajo en equipo para intentar alcanzar los premios colocados en la cima del poste.
La fiesta continuó con la presentación de agrupaciones musicales, entre ellas el grupo Sismos, que puso a bailar a decenas de familias al ritmo de huapangos y música regional, manteniendo un ambiente completamente familiar.
Como ya es tradición, la jornada concluyó con una espectacular quema de pólvora, iluminando el cielo del Barrio de San Pedro y dejando una noche llena de alegría y convivencia.
Las actividades continuarán este martes 30 de junio con la consagración de los niños, la elección de mayordomos, las tradicionales carreras de caballos, una nueva edición del palo encebado y la última quema de pólvora, con la que concluirá esta histórica celebración.
La fiesta patronal de San Pedro Apóstol reafirma año con año su importancia como una de las expresiones religiosas y culturales más representativas de Salamanca, preservando las tradiciones y fortaleciendo la identidad de uno de los barrios con mayor historia del municipio.



