Existen múltiples factores contaminados en Salamanca que impactan en la salud, advierte el Ing. Joel Berlín Izaguirre

Señala contaminación en suelo, agua y aire: Arsénico en el subsuelo

Salamanca, Gto.- Los factores contaminados en el suelo salmantino — agua, aire y residuos — van a repercutir directamente en la salud de sus pobladores, advirtió el ingeniero Joel Berlín Izaguirre.

El especialista explicó que históricamente los desechos industriales se han enterrado sin control:

“El agua, el suelo, el aire, los residuos, porque los residuos se están enterrando donde quiera antes de que existieran leyes”.

Detalló que el subsuelo de la región es rico en arsénico de origen natural, lo que se refleja en los pozos de agua potable:

“Nuestro suelo es muy rico en arsénico, de hecho en los pozos de agua hay muchos que tienen arsénico. Aquí no hay una planta que produzca arsénico, y el río Lerma es un parteaguas y en Valle son rocas volcánicas, entonces ¿cómo se distribuyó el arsénico? Los suelos del río tienen la característica de llamarse ‘fluviolacustres’, porque eran zonas donde había mucho arroyo, lagos, y los sedimentos ahí están depositados, pero abajo hay rocas que tienen un alma de arsénico, con los cambios de PH y los cambios de oxidación se suelta el arsénico y hay lugares donde hay hierro y donde hay hierro y un cierto valor de PH, el arsénico no trabaja. Eso es una ventaja para las personas que toman esa agua”.

En ese sentido, señaló que el CMAPAS está obligado a cumplir con la norma que establece la ONU de 0.25 de arsénico y que actualmente hay pozos de aguas combinadas para diluir la concentración.

Indicó que quien tiene los datos reales de la calidad del agua es el Consejo Técnico de Aguas (COTAS), ubicado en Ecoparque, organismo obligado a dar seguimiento constante a pozos agrícolas e industriales en coordinación con la Universidad de Guanajuato.

Sobre el nivel de riesgo, puntualizó:

“El agua es un riesgo total y absoluto porque es de consumo directo, el aire es el que más rápido viaja si sueltan algún contaminante, pero el aire tiene la ventaja de que lleva una dirección, entonces el contaminante viaja a ciertas zonas, por eso tuvimos aquí vanadio, porque los humos que generaban empresas y PEMEX con la quema de residuales generaban vanadio, empezó a aparecer el vanadio en el agua”.

Aclaró que cada zona geológica es muy diferente, por lo que la contaminación no se distribuye de forma homogénea.

Recordó que desde 1985, en la comunidad de San Juan de la Presa, donde está el templo, ya se reconoció la contaminación del subsuelo producida por la planta Tekchem:

“El terreno que habían dado fue un terreno en la esquina del templo, lo perforaron pero el agua salió verde por la contaminación de Tekchem”.

Finalmente, consideró que las autoridades municipales no se encuentran capacitadas para brindar un ambiente sano a los salmantinos.

Como ejemplo de la magnitud de la contaminación industrial histórica, citó el caso de Univex:

“Univex, aunque ya no está la planta operando, tenían una salida de agua que la hicieron de concreto. Con los contaminantes que tenían, deshicieron el concreto, se les manchaba el agua de rojo. Llegó a morir el ganado”, concluyó.