ENTRE CATRINAS, FLORES Y MEMORIA, INAUGURAN FESTIVAL CULTURAL EN SALAMANCA

Salamanca, Guanajuato. – Entre colores, flores, artesanías y las tradiciones que dan identidad al Día de Muertos, este viernes fue inaugurado el festival “Catrina: Entre catrinas, flores y memoria”, en el patio central del Centro de las Artes de Guanajuato, ubicado sobre la calle Revolución, en la Zona Centro de Salamanca.



La ceremonia inaugural contó con la presencia de Lizeth Galván Cortés, secretaria de Cultura del estado de Guanajuato, quien acudió a este encuentro que busca celebrar las expresiones artísticas y culturales relacionadas con una de las tradiciones más representativas de México.
Durante la apertura, artesanas y artesanos de Salamanca y municipios de la región se dieron cita para exhibir y compartir sus trabajos, mostrando la creatividad, el talento y los conocimientos que se transmiten de generación en generación a través de las distintas manifestaciones de la artesanía.
Uno de los elementos que destacó durante el arranque del festival fue la presentación de un tapete monumental inspirado en el Día de Muertos, una creación que se suma a la ambientación del recinto y que evoca la memoria de quienes se adelantaron en el camino, mediante una expresión artística vinculada con las costumbres mexicanas.



El festival convierte al Centro de las Artes de Guanajuato en un punto de encuentro para las tradiciones, el arte popular y la convivencia, al reunir a creadores de la región y acercar sus expresiones culturales a la ciudadanía.
Las actividades continuarán durante el resto de este viernes 23 de octubre y a lo largo del sábado 24, con una programación que contempla diversas propuestas para quienes deseen acercarse a las manifestaciones artísticas y culturales que rodean esta celebración.
Con esta inauguración, Salamanca abre un espacio para reconocer el trabajo de sus artesanos y de los creadores regionales, al tiempo que mantiene vivas las tradiciones del Día de Muertos, una celebración en la que las flores, las catrinas y los recuerdos se convierten en símbolos de identidad, historia y memoria colectiva.