Exigen sindicatos mayor vigilancia en zonas de ascenso y descenso de las rutas de transporte de personal
Salamanca, Gto.- Los robos y asaltos contra trabajadores de la región Salamanca-Valle de Santiago tienen rostro de mujer. En seis de cada 10 casos las víctimas son obreras que son interceptadas durante sus traslados hacia sus centros de trabajo o de regreso a casa, informó la Asociación Civil de la CTM.
Norma Rivas, representante del organismo en la región, advirtió que la falta de vigilancia en paraderos y rutas de transporte de personal, principalmente en horarios nocturnos y de madrugada, ha convertido esos puntos en zonas de riesgo.
“Lamentablemente quienes cometen estos crímenes saben cuáles son las rutas y las zonas en donde los trabajadores toman sus transportes, se aprovechan que no hay vigilancia para cometer los asaltos, se aprovechan de mujeres que ven solas, por lo regular en seis de cada 10 asaltos las víctimas son mujeres”, explicó.

Detalló que las trabajadoras deben caminar tramos sin alumbrado, esperar en paraderos improvisados sobre carreteras, bulevares y caminos rurales, o en colonias de la periferia, cargando sus pertenencias, lo que las vuelve blanco fácil para los delincuentes que les arrebatan celulares, carteras y mochilas.
“Las compañeras son las que más sufren este tipo de delitos cuando van o regresan de trabajar, pero la inseguridad no distingue, nos afecta a todos. Lo que vemos es que no hay vigilancia en las paradas donde sube y baja el personal”, señaló.
La representante cetemista indicó que el impacto no es solo económico. Tras un asalto, las víctimas enfrentan lesiones, crisis nerviosas y ausentismo, y en algunos casos deciden abandonar su empleo por temor.

“Muchas compañeras ya no quieren salir a trabajar en el turno de noche por miedo. No solo les quitan sus cosas, las agreden. Y eso afecta a toda la familia, porque si no van a trabajar, no hay ingreso”, puntualizó.
Agregó que los delitos pueden ocurrir en cualquier punto del municipio, incluso a la vista de otras personas, sin que haya intervención.
“Hacen como que no ven, como que no pasa nada; por ello la impotencia de cuidarse cada vez es mayor, es lo que se siente y lo que se vive”, dijo.
Ante esta situación, hizo un llamado a las autoridades de los tres niveles de gobierno para que los recorridos de vigilancia no se concentren solo en la zona centro, sino que incluyan las rutas del transporte de personal y los horarios críticos de entrada y salida de turnos.