El transitar en el grabado; José Luis Méndez tallerista del Centro de las Artes de Guanajuato

“El grabado se ha mantenido como algo que sólo el ser humano lo ha podido realizar”, posicionó su visión frente a la época digital.

Salamanca, Gto. – José Luis Méndez Ortega ha explorado los múltiples rostros del grabado desde hace 43 años. Con un diálogo y pasión por una de las disciplinas de las artes plásticas, Méndez Ortega ha transportado la gráfica a la tercera dimensión por medio de obras de cartón, madera, cerámica y tela; texturas que, dijo, el grabado permite introducirse.

Nacido en Guanajuato capital, en el barrio de Pastita, desde pequeño las artes atrajeron su atención.

“Ya desde niño me interesaban las artes plásticas, pero tuve la fortuna de que en ese entonces el director de artes plásticas, el Maestro Jesús Gallardo, tenía un proyecto educativo a nivel nacional e internacional un concurso de “Pintar tu escuela”, estoy hablando de los años setenta, estaba en la primaria y quedé seleccionado y me dio gusto ver mi pieza en museos”, aseguró.

Desde ese momento, reconoció su ímpetu, posteriormente con el ambiente de la ciudad capitalina guanajuatense y la literatura, la cual le permitió reflexionar sobre la identidad del mexicano, con obras como El laberinto de la soledad de Octavio Paz y Las enseñanzas de Don Juan de Carlos Castaneda, permitieron configurar su propia voz en el grabado en los años ochenta con su primera exhibición.

“Fue un detonante el haber hecho mi primera muestra individual, fue con el tema del Torito. Tomar el Torito como un personaje en el cual era como el mestizo ante la vida. […] Recién había leído El laberinto de la soledad, […] Las enseñanzas de Don Juan, que era literatura contemporánea de ese entonces, me permitió ir determinando la característica del mestizo. De ahí surgieron varias imágenes que sigo recurriendo”, precisó.

El artista narró que dentro del grabado impera el oficio ―lo hecho a mano― una acción que ha perdurado desde hace mil quinientos años cuando se originó en China y que, explicó, Gutenberg traspasó fronteras por medio de la imprenta.

Por otro lado, detalló que dentro de su quehacer como tallerista en el Centro de las Artes de Guanajuato continúa empleando tecnología de hace quinientos años y que los procesos análogos, como las fotografías, lograron desplazar; sin embargo, José Luis Méndez adapta el grabado a la actualidad.

“El grabado se ha mantenido como algo que sólo el ser humano lo ha podido realizar”, posicionó su visión frente a la época digital.

Proceso de grabado; el oficio resiliente

El grabado pertenece a las artes plásticas y su principal característica visual es la estampa. La hoja de algodón y una matriz o placa, la cual puede ser linóleo, metal y piedra, permiten el grabado.

El maestro Méndez Ortega reconoció que el nacimiento del grabado se originó en China con la emblemática hoja de algodón, sin embargo, el tallerista lo ha trasladado en esculturas de carrizo como las mojigangas.

“El grabado puede ir a otras disciplinas, lo que impera es el oficio”, instó.

Actualmente, José Luis mantiene vigente la disciplina de la gráfica en el Centro de las Artes de Guanajuato (CEARG), donde proyecta dirigir el taller “Gigantes de Tinta: la comparsa de la muerte”, un curso donde se pretende llevar el grabado a la calle y el cual se desarrollará de manera sabatina a partir del 2 de julio hasta el 23 de agosto.