El amor por el comercio nació desde la infancia; historia de Teresa Cuéllar

Las ventas en sus locales cuentan con mayor impulso gracias a tradiciones salmantinas

Salamanca, Gto. – Teresa Cuéllar ha dedicado 40 años al comercio salmantino dentro del mercado Tomasa Esteves, por medio de ventas de pollo fresco y pescado logró sostener económicamente a sus tres hijos y brindarles una carrera universitaria. Con cuatro décadas, la comerciante ha manifestado el cariño al buen trato al cliente y reafirma la calidad de sus productos.

Por otro lado, relató que pertenece al sector sobreviviente de COVID-19 durante la pandemia, por lo que tuvo que suspender sus labores en el mercado, situación que la afectó emocionalmente.

“El tiempo que yo estuve en mi casa, yo me deprimí. Me sentía muy triste y con mucho miedo, y luego empecé a venir nuevamente a mi puestecito”, señaló.

Asimismo, refirió que una de las épocas con mayor demanda es Semana Santa; lo que refleja la profunda importancia del Tomasa Esteves dentro de la tradición del municipio petrolero.

“Viene la gente de fueras. Nuestra venta más grande es en cuaresma; la Semana Santa. Viene gente de Irapuato y Valle de Santiago a visitar al Señor del Hospital. Toda esa gente aprovecha para venir al mercado. Es cuando tenemos muy buenas ventas”, expresó.

El cariño al local mantiene su firmeza a pesar de las adversidades, además, narró Cuéllar, que la vocación de comerciante ha estado incrustada en ella desde la infancia.

“Para mí es una cosa muy bonita. Yo cuando era niña me encantaba jugar a la tiendita. Yo soy feliz viniendo a mi negocio”, dijo.

Actualmente, la pobladora permanece entre los pasillos del Tomasa, donde continúa laborando; “significa mucho para mí”, concluyó.