Cumplen 40 años de fallas de agua en Loma de Flores; proyecto de nuevo pozo sigue sin fecha

Cuatro mil familias dependen de un pozo con más de cuatro décadas de operación

Salamanca, Gto.- Familias de la comunidad de Loma de Flores han padecido durante más de 40 años fallas en el abasto de agua potable, al depender de un pozo con cuatro décadas de operación que presenta averías recurrentes, mientras el proyecto para una nueva perforación continúa sin fecha de arranque.

Gerardo Reyes, presidente del Comité de Agua Potable de la comunidad, informó que habitantes han sostenido reuniones con autoridades municipales para buscar una solución definitiva, pero hasta ahora no han recibido una explicación formal sobre qué impide el inicio de la obra.

“La semana pasada volvimos a plantear la problemática y nos dijeron que habría una nueva reunión para revisar el proyecto, después de la cual recibirían una respuesta. Ya hemos platicado con todos y sólo dicen que ya lo van a hacer, que ya van a empezar y hasta la fecha no hay nada”, expresó.

De acuerdo con el comité, el sistema que actualmente abastece a Loma de Flores depende de un pozo que tiene más de 40 años de antigüedad y que presenta fallas constantes, principalmente cuando disminuye el nivel de agua, lo que provoca que se queme el equipo de bombeo. “Como no hay agua, seguido se quema y ellos lo saben, porque cuando se quema les mandamos a hablar”, relató Reyes.

La falta de suministro no solo afecta a las viviendas, sino también a planteles educativos que operan en la comunidad, desde preescolar hasta bachillerato, lo que incrementa la demanda. Según el último censo del comité, realizado hace tres o cuatro años, había alrededor de 3 mil 600 familias, por lo que actualmente se estima que son cerca de 4 mil familias las que dependen del mismo pozo.

Ante las interrupciones, algunas familias han recurrido a la compra de agua mediante pipas, aunque no todos los hogares cuentan con recursos para adquirirla cada vez que el pozo deja de funcionar. Ante ello, habitantes han comenzado a organizarse para llevar agua por cuenta propia a quienes enfrentan mayores dificultades económicas.

“Hay gente que la verdad, muy escasa de recursos, que no tiene con qué comprar el agua. Yo en mi camioneta, a una que otra persona, no a todos, les he dado agua”, señaló.