La obra data de 1910 y reemplazó a “La Pirami”, el primer monumento a la Independencia de Salamanca
Salamanca, Gto.- Con más de 115 años de historia, el emblemático kiosco ubicado en el Jardín Constitución de Salamanca presenta daños visibles y un deterioro avanzado que pone en riesgo a quienes lo utilizan.
Entre las principales anomalías se encuentra el desprendimiento del concreto de los escalones de acceso, los cuales cuentan con varillas expuestas y bordes despostillados.

Los barandales de herrería forjada, característicos del estilo del kiosco, lucen oxidados, con pintura descarapelada y, en algunos tramos, la parte superior de madera se encuentra rota y astillada.
Al interior, la duela de madera que forma el piso del foro está podrida, levantada y con huecos entre las tablas, lo que representa un riesgo de caída.

Para la mirada de pobladores salmantinos, el aspecto actual del kiosco podría presentar algún percance, sobre todo en menores de edad, quienes suelen utilizar el espacio para sus juegos.
De “La Pirami” al Kiosco del Centenario
La historia de este elemento se remonta a la conmemoración de la Independencia de México.
De acuerdo a la reseña histórica del jardín, luego de colocarse monumentos a la Independencia en varias partes del país con columnas de estilo griego jónico y corintio, Salamanca se unió a dicha dinámica.
En 1873 fue colocada en el centro del jardín una columna de estilo corintio puro, conocida por el pueblo como “La Pirami” y se convirtió durante varias décadas en el símbolo de la entonces villa, que en 1895 fue elevada a categoría de ciudad.

Para 1907 se formó la Delegación para los festejos del Centenario de la Independencia y se decidió que sería un kiosco la obra emblemática para conmemorar tal acontecimiento. Fue entonces cuando se determinó que dicho kiosco ocuparía el sitio de La Pirami; así fue retirada a mediados de 1910.
Desde entonces, el kiosco se ha convertido en el corazón del jardín principal, escenario de serenatas, actos cívicos y punto de reunión de las familias salmantinas, que hoy piden su rehabilitación integral.