Piden no criminalizar a los centros de rehabilitación, exigen apoyo estatal y promueven la empatía social
Salamanca, Gto. – Los centros de rehabilitación trabajan sin respaldo gubernamental, pese a que la crisis de drogadicción “ya está desbordada” en escuelas y en colonias, denunció Alejandra Herrera quien es pobladora salmantina y cuenta con familiar dentro de un anexo en el vecino municipio de Irapuato.
Herrera reconoció que estos centros de reinserción social gestionan necesidades básicas de sus usuarios y brindan atención psicológica a los internos; operaciones que deben ser regularizadas adecuadamente a través del sistema de Salud de Guanajuato; sin embargo, manifestó que ha sido testigo de ocasiones en las que los espacios no han logrado regularizarse completamente por dificultades administrativas.
“Si el gobierno no va a hacer algo que no les pongan el pie, es más fácil decir: ‘prefiero no apoyarte y cerrarte a ayudarte y regularizarte’”, aseveró.

Por otro lado, la ciudadana refirió que el uso de diversas sustancias ha escalado a planteles educativos y a diversos espacios en colonias; lo que dificulta la intervención oportuna parental, dijo, que el apoyo de la sociedad también debe ser un engrane fundamental para atacar la problemática.
“Tenemos ahorita un problema en la sociedad increíblemente fuerte. La drogadicción ya llega solita a las escuelas, a las colonias (…) es algo que no podemos controlar. (…) Siempre dice: ‘¿Y los papás dónde estaban?’, pues la mamá estaba en casa y su hijo en la escuela. Su hijo se hizo vicioso de la escuela”, advirtió.

Además, catalogó a las adicciones como “una afectación real” que abarca a todos los niveles sociales, a todas las edades y a cualquier género.
“Se tiene que hacer algo, es indispensable tener centros de rehabilitación”, concluyó.
Finalmente, reconoció la existencia de espacios que violentan los derechos humanos de los internos, sin embargo, señaló que el Estado debe observar y registrar a dichos centros e impulsar gestiones y políticas que garanticen la operatividad digna de aquellos anexos que sí deseen contribuir socialmente.