Su madree espera que las investigaciones avancen para poder localizar a su hija
Salamanca, Gto.- A un mes de que hombres armados irrumpieran en un domicilio de la zona sur de Salamanca y se llevaran a Erika González Ortega, de 18 años, las investigaciones no han arrojado avances sobre su paradero, denunció su madre.
A un mes de los hechos, la familia señala que no ha recibido información de la Fiscalía General del Estado sobre líneas de investigación, personas detenidas o indicios que permitan dar con el paradero de Erika. El hombre lesionado durante el ataque continúa en coma, lo que ha limitado la obtención de testimonios clave.
“Todas las noches nos mandábamos mensajes de buenas noches, le decía que la amaba y ella me decía a mí”, relató la madre de la joven. La mañana del 13 de abril, Erika estaba en casa de su papá, en la calle Nogal. Su padre llegó de llevar a su pareja al trabajo, subió las escaleras, le dio los buenos días antes de prepararse para irse a su empleo, cuando escuchó un auto estacionarse frente a la casa y después disparos.

“Atacaron a un muchacho. Entraron a la casa por la niña y se la llevaron. Desde ahí empezó mi calvario. No hemos recibido ninguna llamada, ni ninguna información que nos ayude a localizar a mi niña”, expresó.
La mañana del lunes 13 de abril se reportó la localización de un hombre lesionado por impactos de arma de fuego en la calle Nogal. Al atender el hecho, el lesionado indicó que hombres armados ingresaron a su domicilio, del que Erika González Ortega fue sustraída. De acuerdo a los vecinos, un grupo de hombres armados irrumpió en el domicilio y accionó sus armas, lesionando a la persona que alcanzó a huir. Posteriormente, los agresores huyeron con la mujer.
Su papá fue quien interpuso la denuncia, por lo que se activó la ficha de búsqueda de Erika: 18 años, estatura de 1.65 metros, peso aproximado de 70 kilogramos, complexión delgada, tez clara y cabello castaño claro y largo. Como señas particulares, en el brazo derecho tiene un tatuaje de un hada, en el hombro el nombre “Ruby” acompañado de una corona, así como tatuajes adicionales en el antebrazo.