Diana García García advierte que se busca ayuda hasta la crisis; en Guanajuato se han detectado 150 nuevos casos de cáncer de mama en 2026
Salamanca, Gto.- El acompañamiento psicológico de una persona con cáncer no debería llegar como último recurso, cuando el miedo, la ansiedad o la incertidumbre ya rebasan a la paciente y a su familia. Debe iniciar desde el momento del diagnóstico.
Así lo señaló la psicóloga Diana García García, quien explicó que el impacto de la noticia genera un shock que detona un proceso de duelo y adaptación emocional que no puede atenderse solo con tratamiento médico.
“Es muy importante porque precisamente el impacto de la noticia genera un shock y muchas veces atravesamos por un duelo que nos lleva primero a la negación y atravesamos diferentes emociones”, explicó la especialista.
La ponente advirtió que aún persiste la idea de que la atención psicológica es opcional o que solo se busca cuando la situación se vuelve insostenible.

“Lamentablemente falta prestarle atención, muchas veces se considera que la atención psicológica es como un último recurso”, lamentó.
El diagnóstico, dijo, abre una cadena de temores: miedo al tratamiento, incertidumbre sobre la evolución, angustia por los cambios físicos, preocupación por la vida familiar, laboral y económica. Si no se identifican y se trabajan a tiempo, esas emociones pueden complicar la adherencia al tratamiento y la calidad de vida.
Por ello, planteó que el acompañamiento debe incorporarse desde etapas tempranas, con un enfoque personalizado, porque no todas las personas responden de la misma manera.
El impacto no se limita a quien recibe el diagnóstico. Parejas, hijos, madres y cuidadores también enfrentan dudas sobre cómo actuar, qué decir o cómo acompañar sin aumentar la preocupación.
Diana García García señaló que la red de apoyo puede presentar desgaste emocional, cambios en la dinámica familiar y dificultades de comunicación que, si no se atienden, terminan afectando tanto a la paciente como a quienes la rodean.
El apoyo psicológico, sostuvo, ofrece herramientas para ambos lados: para la paciente, para reconocer y gestionar lo que siente; para la familia, para aprender a acompañar sin invalidar ni sobreproteger.
“Atender estos aspectos permite considerar no solo las necesidades físicas relacionadas con la enfermedad, sino también las emocionales y familiares que pueden aparecer desde el diagnóstico”, indicó.
Entre enero y septiembre de 2026, la Secretaría de Salud de Guanajuato registró 150 nuevos casos de cáncer de mama. En el mismo periodo se realizaron 77 mil 673 exploraciones clínicas de mama a mujeres de 25 a 39 años y 44 mil 088 mastografías a mujeres de 40 a 69 años, como parte de la detección oportuna.