Imágenes Cortesía Los Titanes del Micro
Salamanca Guanajuato.- El conjunto monaguesco vino de atrás para derrotar 3-1 a San Isidro y darle la vuelta a una eliminatoria que comenzó cuesta arriba.

Mónaco escribió una nueva página en su camino dentro de la Liga Municipal de Futbol Oeste Vallense, luego de protagonizar una gran remontada frente a San Isidro en el partido de vuelta de los cuartos de final. Con carácter, determinación y un segundo tiempo donde encontró los goles necesarios, el conjunto monaguesco se impuso 3-1 en el Campo Deportivo de San Antonio de Mogotes y consiguió darle la vuelta a una serie que había comenzado con desventaja.
El panorama no era sencillo para Mónaco. En el encuentro de ida, San Isidro había conseguido imponerse por 2-1, resultado que le daba una ligera ventaja de cara al segundo compromiso y obligaba a los monaguescos a salir en busca de una victoria que les permitiera cambiar el rumbo de la eliminatoria. Con el boleto a semifinales en juego, ambos equipos saltaron al terreno de juego este domingo 9 de agosto, en un duelo programado para las 3:30 de la tarde, sabiendo que cualquier error podía resultar definitivo.
Durante la primera mitad, el encuentro se desarrolló con mucha intensidad y con dos equipos conscientes de lo que estaba en juego. Mónaco tenía la obligación de proponer y buscar el arco rival, mientras San Isidro intentaba administrar la ventaja obtenida en el primer capítulo de la serie. El reloj avanzaba y el marcador se mantenía sin movimientos, aumentando la presión sobre los locales, que necesitaban encontrar una respuesta antes de que la eliminatoria comenzara a escaparse.
Cuando parecía que el descanso llegaría sin goles, Mónaco encontró el golpe que necesitaba. Al minuto 44, prácticamente sobre el cierre de la primera parte, Banda apareció para mandar el balón al fondo de las redes y colocar el 1-0. El tanto no solamente representó una inyección de confianza para Mónaco, sino que también cambió por completo el escenario de la eliminatoria, dejando a ambos equipos prácticamente en igualdad de condiciones para afrontar los segundos 45 minutos.

Con el impulso del gol conseguido antes del descanso, Mónaco regresó al terreno de juego decidido a completar la remontada. Y no tuvo que esperar demasiado. Apenas habían transcurrido cinco minutos del segundo tiempo cuando Tatus volvió a hacer vibrar a su equipo al marcar el segundo tanto de la tarde. El 2-0 significaba que Mónaco ya había conseguido darle la vuelta al marcador global y, por primera vez en la serie, tenía en sus manos el boleto a las semifinales.
Sin embargo, San Isidro demostró que todavía tenía mucho que decir. El conjunto visitante no bajó los brazos y comenzó a buscar una reacción que le permitiera recuperar la ventaja. Esa respuesta llegó al minuto 16 de la segunda mitad, cuando Comandante apareció para marcar el descuento y colocar el marcador 2-1. El gol volvió a poner la tensión al máximo, pues San Isidro recuperaba terreno en el global y obligaba a Mónaco a volver a atacar para evitar que todo el esfuerzo realizado hasta ese momento quedara en nada.
Los minutos posteriores se jugaron con enorme intensidad. Mónaco sabía que necesitaba recuperar la diferencia, mientras San Isidro buscaba resistir y aprovechar cualquier espacio para sentenciar la eliminatoria. El partido entró entonces en una etapa de máxima tensión, con cada llegada, cada balón dividido y cada aproximación al área generando nerviosismo entre jugadores y aficionados.
Pero Mónaco tenía todavía un golpe más preparado. Al minuto 35 del segundo tiempo, cuando el partido comenzaba a entrar en su tramo definitivo, apareció Flaco para marcar el tercer tanto de los monaguescos. El 3-1 desató la celebración y volvió a colocar a Mónaco con la ventaja que necesitaba para asegurar su clasificación. El gol llegó en un momento clave y terminó por inclinar definitivamente la balanza.

San Isidro intentó reaccionar en los minutos finales, consciente de que necesitaba un nuevo tanto para cambiar nuevamente el destino de la serie, pero Mónaco cerró espacios y defendió con determinación la ventaja obtenida. El silbatazo final confirmó una remontada que tuvo de todo: tensión, goles, reacción y un cierre digno de una eliminatoria de cuartos de final.
Con el 3-1 de este domingo y el 2-1 sufrido en el partido de ida, Mónaco consiguió imponerse con un marcador global de 4-3, sellando así su boleto a las semifinales de la Liga Municipal de Futbol Oeste Vallense.
Banda, Tatus y Flaco fueron los encargados de marcar los goles que cambiaron la historia de la serie, mientras Comandante mantuvo a San Isidro con vida durante buena parte del segundo tiempo. Al final, la remontada fue para Mónaco, que ahora podrá celebrar su clasificación y comenzar a preparar el siguiente desafío en su camino rumbo al campeonato.

