Velan juntas a madre e hija buscadoras asesinadas en Salamanca

La familia se apega a “justicia divina”

Salamanca, Gto.- Entre arreglos florales, rezos y una caja con veladoras sobre la banqueta, familiares y amigos despidieron a Patricia Acosta Rangel y a su hija Katia Citlali Jáuregui Acosta, integrantes del colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos, asesinadas la tarde del sábado 9 de mayo de 2026 en la colonia 18 de Marzo.

El esposo de Patricia y padre de Katia sostuvo que la familia no exige justicia terrenal ni busca culpables. “Dios será el encargado de juzgar a los responsables de este delito”, declaró.

“Estamos consternados, eran dos mujeres trabajadoras dedicadas a su hogar y a su trabajo, es muy doloroso no encontrar un apoyo. Desgraciadamente cada vez que hay un hecho como este vemos que no hay detenidos. Nosotros decidimos dejárselo a Dios, no buscamos venganza, ni mucho menos hablar cosas que no debemos de hablar, somos gente dedicada a trabajar y no andamos buscando culpables. Confiamos en Dios de que esto algún día, él va actuar por nosotros”, agregó.

El doble homicidio ocurrió justo en el segundo aniversario del sepelio de su hijo Miguel Ángel Jáuregui, a quien ambas localizaron en marzo de 2025 en una fosa clandestina en la comunidad de La Ordeña, tras su desaparición el 8 de febrero de 2024.

De acuerdo con reportes, Patricia y Katia se trasladaban juntas en motocicleta por la calle Estado de México. Al llegar a la intersección con la calle Estado de Durango fueron interceptadas por hombres armados, quienes les dispararon. Ambas cayeron lesionadas y fallecieron en el sitio debido a la gravedad de sus heridas.

Familiares de Patricia y Katia solicitaron apoyo de la población para solventar los gastos funerarios, al señalar que no han recibido apoyo de ninguna instancia de gobierno. Pusieron a disposición la cuenta bancaria 5263 5401 7045 6855 de Banco Azteca, a nombre de Lidia Martínez.