El Fresado dejó intransitable acceso a zona norte, dificultando la movilidad a centros escolares, de trabajo y colonias
Salamanca, Gto.- Desde hace más de seis meses, habitantes de la calle Monte Sinaí viven entre polvo, baches y grava suelta, luego de que el arroyo vehicular fuera fresado sin que la obra tuviera continuidad, ya que la vialidad permanece inconclusa, a pesar de ser clave para la movilidad hacia planteles educativos, centros de trabajo, zonas de recreación y conjuntos habitacionales de la zona norte de la ciudad.
Vecinos denunciaron que la maquinaria retiró la carpeta asfáltica como parte de un proyecto de rehabilitación que nunca se reanudó. “Vinieron, rasparon la calle, se llevaron el material y ya no regresaron. Llevamos medio año así. Cuando llueve es un lodazal, cuando hace calor es una polvareda que se mete a las casas”, reclamó una habitante.

La condición del tramo ha mermado la movilidad de estudiantes, trabajadores y familias que diariamente transitan hacia escuelas, empresas y fraccionamientos ubicados al norte del municipio, mientras conductores reportan daños en suspensión y neumáticos, así como peatones, adultos mayores y personas con discapacidad enfrentan riesgos al caminar entre la grava y los desniveles.
A seis meses del fresado, los residentes exigen a la dirección de Obra Pública y al Ayuntamiento una fecha clara de reanudación y conclusión. Acusan falta de planeación y de comunicación, pues no se colocó señalética informativa ni se notificó un calendario de trabajos.
La Ley de Obra Pública del Estado establece que las intervenciones en vialidades deben programarse con plazos definidos y medidas de mitigación para no afectar a terceros. En Monte Sinaí, apuntan los vecinos, la norma se quedó en el papel.
Mientras la calle sigue en terracería, la molestia crece. “No pedimos una obra nueva, pedimos que terminen la que empezaron. La omisión también es corrupción, porque el recurso se ejerció para raspar y ahí quedó”, sentenció un representante vecinal.