Señalaron que los riesgos sanitarios son consecuencia del abandono del gobierno federal a sectores productivos como la agricultura y la ganadería
Salamanca, Gto.- La producción ganadera en Salamanca y en el resto del país enfrenta el resurgimiento de plagas erradicadas hace casi medio siglo como el gusano barrenador, esto a consecuencia de la desaparición de laboratorios de control sanitario y la eliminación de barreras cuarentenarias, advirtió David Pérez Alvarado, presidente de la Asociación Ganadera en Salamanca.
“El último brote del gusano barrenador que hubo en Salamanca y en México fue en los años 70, pero tras desaparecer los laboratorios y barreras cuarentenarias, estamos expuestos al resurgimiento de enfermedades. En estos lugares se creaban moscas, las esterilizaban, las soltaban, se apareaban y lograron desaparecer el brote”, explicó.
El representante ganadero recordó que en el pasado, epidemias como la fiebre aftosa, la encefalitis equina y el gusano barrenador, parte de la fiebre porcina clásica antes llamada cólera porcina, fueron controladas gracias a la coordinación con Estados Unidos y Canadá. Entre las décadas de 1940 y 1950 se formó un cordón cuarentenario del Canal de Panamá hasta Canadá, con laboratorios de investigación y prevención. “Pero no fue sino hasta el sexenio pasado que se dejaron de controlar esas plagas”, señaló.

Además indicó que con la apertura a la importación, el manejo de ganado del sur de México y la falta de seriedad de las autoridades, reingresó el gusano barrenador y repercutió en zonas ganaderas. La enfermedad también puede presentarse en humanos.
“Es una especie de mosca que busca una herida para depositar sus huevecillos; si no la encuentra los deposita en otros lados”.
Importación y abandono del campo
El fenómeno de desatención no solo afecta a la ganadería, sino a toda la producción de alimentos. “Se está viendo una crisis en la producción de alimentos, ahora es incosteable. Se están importando 25 millones de toneladas de maíz transgénico, un grano supuestamente exclusivo para animales, pero que la población está consumiendo. El campo está abandonado; con el dinero que está dando el Gobierno, no va alcanzar para pagar los precios de los alimentos de importación, porque en México ya no se van a producir”, advirtió.

Citó datos del Ministerio de Agricultura de Brasil y de la Asociación Brasileña de Proteína Animal, según los cuales la importación de carne de Brasil a México ha crecido sustancialmente, alcanzando niveles récord en 2025-2026, convirtiendo a México en un importante comprador de carne de res, cerdo y pollo. “Ahorita están trayendo muchas toneladas de carne de Brasil sin vigilancia, por las políticas establecidas en el sexenio pasado”, denunció.
La combinación de menos controles sanitarios, apertura comercial sin vigilancia, inseguridad y abandono del campo, señaló, está desapareciendo la producción nacional de alimentos, con impactos que alcanzan tanto a la ganadería como a la agricultura.