El garrafón de 20 litros es el recipiente más demandado, con un costo de relleno que oscila entre los 12 y 15 pesos
Salamanca, Guanajuato – El alto costo del agua embotellada, han llevado a las familias a optar por estaciones de relleno de agua, cuyo costo representa un ahorro de más del 300% en comparación con el producto de marca. Sin embargo, la calidad del agua que se consume en estas estaciones es cuestionable.
De acuerdo con la Jurisdicción Sanitaria V, solo el 94% de las 206 estaciones de relleno de agua en los municipios de Salamanca, Valle de Santiago, Jaral del Progreso, Moroleón, Yuriria y Uriangato trabajan conforme a la normatividad. En los últimos meses, se han suspendido tres establecimientos por falta de calidad del líquido.
El garrafón de 20 litros es el recipiente más demandado, con un costo de relleno que oscila entre los 12 y 15 pesos, en comparación con el producto embotellado de marca que cuesta entre 50 y 60 pesos.

“Es más económico, el agua es de buena calidad”, dijo Carlos Martínez, habitante de la zona centro. Sin embargo, los consumidores reconocen que la higiene es responsabilidad del usuario y que es importante lavar los garrafones en casa y manipular las máquinas de la mejor manera.
La vigilancia sanitaria se lleva a cabo para garantizar la calidad del agua, sin embargo las autoridades del sector salud invitan a la población a denunciar cualquier anomalía para tomar acciones pertinentes
Hoy en día, al menos un 50% de ciudadanos prefieren los garrafones sellados, sin embargo, el resto consume agua de las purificadoras. La diferencia de los procesos de purificación de los sistemas de agua potable, es que el que se realiza en una purificadora de agua es más complejo, puesto que se utilizan más herramientas y pasos para la eliminación de todos los componentes dañinos.