Tapete Monumental al Señor del Hospital: Fe y tradición

15 días de preparación del material y horas de trabajo consecutivo reflejan amor, voluntad y entrega

Salamanca, Gto. – Con su segundo año consecutivo, el grupo cultural La Catrina Salmantina pone a disposición el Tapete Monumental en honor al Señor del Hospital como parte de la Solemnidad de la imagen sagrada.

La ofrenda se encuentra ubicada en el Andador Revolución y está configurada por colores vivos como el morado, rosa, verde, amarillo y naranja, los cuales brindan un sentido de vida hacia la festividad del Cristo Negro.

El representante de la agrupación civil, Esteban Rafael Salazar Navarro, destacó que la presente acción pretende enaltecer al municipio salmantino y sus tradiciones.

“Para mí y para todos mis compañeros es un acto de fe. Y más que fe, que vean a Salamanca por sus cosas positivas, porque ―yo lo he comentado siempre ― la cultura y las tradiciones no son el privilegio de unos cuantos; es el privilegio de todos. Esto que estamos haciendo es para que la gente pueda venir a disfrutarlo con sus familias”, expresó.

Asimismo, compartió que entre las imágenes que articulan al tapete se encuentran la silueta de la Virgen de Dolores, un corazón y la imagen destacada del Señor del Hospital, elementos que se complementan mediante la flora y fauna silvestre.

En cuanto a las medidas exactas del símbolo, el artista precisó que la ofrenda cuenta con 113 metros de largo y 2.50 metros de ancho. En su elaboración contribuyeron veinte personas del colectivo quienes trabajaron arduamente con una técnica que el representante aprendió en San Miguel de Allende y que ―ahora― llevó a su localidad.

“Lo que hacemos es enaltecer a nuestro municipio, y para nosotros significa mucho porque, yo creo, que somos el primer grupo de salmantinos que hacemos historia en esta tradición”, instó Salazar Navarro.

Finalmente, el dirigente contó que la preparación de la pinta de aserrín abarcó 15 días y la construcción del tapete sobre el Andador constó de aproximadamente 7 horas consecutivas: “Significa amor, sacrificio, entrega y voluntad”, concluyó.

Artesanos y personas independientes dieron vida a este emblemático tapete; además, refirieron que cuentan con el ánimo de seguir contribuyendo en la tradición durante los próximos años.