Recuerda Salamanca a sus Héroes de la Independencia

Entre miles de salmantinos destacan cuatro hombres y mujeres valientes

Salamanca, Gto.- De acuerdo a datos históricos se estima que más de 25 mil salmantinos se unieron la lucha por la Independencia de México, luego de la arenga que realizó el padre de la patria en esta ciudad la mañana del 25 de septiembre de 1810.

De estos miles de hombres y mujeres valientes, fueron cuatro personajes que tuvieron un papel trascendental en la historia para ser de México un país independiente: Andrés Delgado “El Giro”, Albino García Ramos “El Manco”, María Tomasa Esteves y Salas, así como el padre Rafael Garcilita, insurgentes salmantinos que lideraron el movimiento de independencia en todo el Bajío.

María Tomasa Esteves

Nació en la calle que hoy lleva su nombre el 27 de febrero de 1778 y era proveniente de una familia de clase media. Se conoce que su verdadera labor fue recabar información del ejército realista español e integrar el primer frente insurgente en Salamanca. Fue aprehendida y fusilada en la esquina que forman las calles ahora nombradas como Andador Revolución y Río Lerma; para escarmiento, fue colocada su cabeza en la Plaza de Salamanca.

Andrés Delgado “El Giro”

Un hombre que tuvo valor, convicción, que sirvió y luchó por el pueblo para hacer valer los derechos de los mexicanos compañero de Francisco Javier Mina, en el memorable combate de “Hacienda la Caja”, donde “El Giro”, tomó parte con 150 hombres. Fue decapitado el 3 de julio de 1819; su cabeza fue colocada en la Plaza de Armas, hoy Jardín de la Constitución, para que sirviera de escarmiento.

Albino García Ramos “El Manco”

Un personaje con mucha inteligencia e idealista, utilizó su nobleza para ponerse al servicio de la Patria, a pesar de tener un brazo lastimado, que lo llevó a obtener el apoyo de “El Manco”. Fue fusilado el ocho de junio de 1812 en Celaya, el cadáver fue descuartizado, la cabeza fue colocada en la calle conocida actualmente como La Cabecita y se dice que una mano se envió al cerro de San Miguel y la otra a Salamanca.

Padre Rafael García

Participó en el ataque a Valladolid en julio de 1811, en donde junto con otros integrantes del movimiento reunieron a casi 10 mil hombres y 40 cañones alrededor de la actual Morelia, escasamente defendida por 700 soldados y ciudadanos voluntarios dirigidos por Torcuato Trujillo.
En agosto de 1815 fue perseguido por Higinio Juárez, vencido y aprehendido en Rancho Redondo fue trasladado a San Luís Potosí, allí, el 22 de agosto, se cumplió la pena de muerte contra del “Padre Garcilita”.