Preservan el bordado ritual Otomí en Salamanca

La Corporación de Inditos e Inditas se fundó en 2020, para promover la cultura otomí en la comunidad de San José de la Montaña

Salamanca, Gto.- La Corporación de Inditos e Inditas de Nuestra Señora del Pueblito realizó un proyecto rescatar la vestimenta y el bordado ritual otomí, una parte fundamental de la herencia cultural de Salamanca, a través del programa de apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC), de la Secretaría de Cultura.

“El proyecto busca promover, preservar y rescatar el bordado ritual en nuestra comunidad a través de talleres, ya que hay señoras que sabían hacer el bordado pero no le daban el valor o lo habían dejado de hacer porque no lo pagaban bien”, explicó David Cabrera García, promotor cultural y miembro de la Corporación.

El bordado ritual otomí es un elemento clave de la identidad cultural de Salamanca, como parte de los elementos importantes destaca el bastón con listones de colores blanco y azul, un arco de flores, una canasta de flores artificiales que utilizan las mujeres, así como un bastón que en sus extremos tiene adornos florales y listones y que es usado por los hombres en algunas danzas.

“Los bordados están cargados de simbolismo; en su comunidad, las mujeres utilizan la enagua, una falda larga que llega hacia el tobillo, elaborada de cuadrille, labrada en punto de cruz con los bordados que tienen todo un simbolismo y un significado”, agregó.

Además de la enagua usan una blusa de manga corta elaborada en cuadrille y labrada en punto de cruz, así como un delantal de tela de mascota de distintos colores.

“En ocasiones usamos delantales morados, azules o rosas. Entre los elementos que empleamos en los rituales y danzas tradicionales se encuentra la sonaja sagrada, conocida en otomí como ptsi ximu, y el bastón de cascabeles, utilizado en una danza para pedir a la Virgen del Pueblito su auxilio y la llegada de la lluvia”, detalló.

La Corporación de Inditos e Inditas de Nuestra Señora del Pueblito se fundó en 2020, con el objetivo de rescatar y promover la cultura otomí en la comunidad de San José de la Montaña. Gracias a este proyecto, se ha logrado involucrar a personas de distintas edades en el aprendizaje del bordado ritual, desde niños de dos años hasta adultos mayores de 79 años.

“Es muy bonito que haya compañeros de distintas edades y los más jóvenes se están enseñando a bordar sus propios trajes en punto de cruz, pues hay señoras que sabían hacer el bordado pero no le daban el valor o lo habían dejado de hacer porque no lo pagaban bien”, refirió.