Estos eventos han adquirido matices de fiestas populares, además de conservar elementos religiosos; reflejo de sincretismo cultural
Salamanca, Gto. – “Es de gran relevancia tener posadas ya que todos se reúnen, especialmente los niños y sin duda siguen siendo de alto impacto en la sociedad”, afirmó Jesús García, miembro de equipo de redes sociales en Valtierrilla.
García relató que este 2025, él y sus compañeros, quienes realizan diferentes intervenciones dentro de la demarcación, contaron con su primera posada. Habitantes se sumaron con ánimo para continuar con la tradición:
“Nos coordinamos todos los del equipo e invitamos a la gente, llevamos pozole, ensalada, ponches, canela, yogurt, hubo quienes nos donaron cositas para regalos y fue como se dio”, compartió.

Bajo este marco, la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, ubicada frente al Jardín Revolución de la comunidad, también orquesta posadas representando el peregrinar de María y José.
Dicho evento permite el recorrido de las personas en las calles mientras rezan para desembocar en el templo y obsequiar bolsas denominadas aguinaldos, que contienen colaciones, caña, naranja, mandarina y diferentes dulces.
En el enramado de dicha festividad, García expresó que la representación religiosa designa padrinos quienes proporcionan las bolsas de dulces en cada posada, así como el 24 de diciembre después de la misa de eucaristía.

Los primeros registros de las posadas datan de 1587 en el actual Estado de México, donde frailes agustinos solicitaron al papa Sixto V, la celebración de misas denominadas de aguinaldo, que consistían en nueve oficios religiosos realizados del 16 al 24 de diciembre.
Las misas tenían como objetivo preparar de manera espiritual a la comunidad para el nacimiento de Cristo; y transmitir de manera teatral y pedagógica el peregrinaje de José y María a las comunidades originarias.
Actualmente, las posadas se han adaptado para continuar existiendo, permitiendo el matiz comunitario y de festividad popular.

Dentro de la demarcación de Valtierrilla, la coordinación de pobladores permite la fiesta popular en las vialidades de la zona; símbolo de una comunidad sana que sigue vigente.