Los comerciantes continúan en el abandono y padeciendo los tragos de la inseguridad, solo el 50% de establecimientos abrieron tras cierre generado por hechos violentos
Salamanca, Gto.- Desde hace ya más de una década, los comerciantes del Tomasa Esteves se han tenido que acostumbrar a trabajar entre el miedo y la incertidumbre que han generado el asesinato de locatarios, los robos a establecimientos, además de las extorsiones y cobro de piso del que son blanco recurrentemente, sin que la autoridad local ponga una solución real a la problemática.
Cada día las actividades comerciales de esta zona y su periferia generan más de 10 mil empleos directos, en la zona comercial más grande de la ciudad que comprende no solo el mercado y sus alrededores, sino también el primer cuadro de la ciudad y la zona de avenida del Trabajo entre 5 de Mayo y Cazadora, una cifra por encima de los empleos generados por la refinería.


“En volumen el merado y la zona comercial genera más empleo que la propia refinería, porque además del comercio hay que sumar los servicios, desde transporte, alimentos y servicios que se utilizan en esta zona, pero la autoridad no ha querido entender que si no protege a este sector las cosas se van a complicar todavía más en salamanca”, opinó uno de los locatarios.
Desde hace ya más de cinco años los locatarios del mercado han solicitado tras cada hecho delictivo que impacta y merma sus actividades económicas, se vuelva a abrir la oficina que se donó para la Policía Municipal en la zona poniente del inmueble, ya que los operativos que realizan no han frenado las actividades delictivas de las que son el principal blanco.


“No han querido poner en funcionamiento la oficina, dicen que hacen operativos pero es uno al mes y solo es de pasadita, las autoridades han dejado crecer los problemas internos y externos del mercado con sus desatenciones y el único perjudicado es el comerciante, incluso nos responsabilizan de cómo está invadido por fuera el mercado y ese es otro tema que han permitido ellos dando permisos a gente foránea”, comentó otro comerciante.
A pesar de las adversidades, los comerciantes siguen su día a día, aunque algunos han decidido cerrar de manera definitiva al ser alcanzados por la inseguridad, otros no cuentan con los medios u otra fuente de empleo para dedicarse a una actividad diferente a la que han realizado durante toda su vida.