Futuro alimentario incierto por crisis en el campo

Desde hace ocho años el Gobierno Federal ha realizado recortes al presupuesto del campo

Salamanca, Gto.- La desaparición de programas de apoyo al campo han sumido a los campesinos en una profunda crisis, que ha generado que la incertidumbre y la desesperación se han apoderado de los productores que se han visto obligados a endeudarse y perder implementos o ceder parte de sus tierras para el pago de créditos.

Samuel Balderas Gutiérrez, secretario técnico de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en Salamanca, advierte que la situación es grave y requiere atención inmediata ya que de lo contrario la crisis conducirá a una crisis alimentaria.

“Es lamentable que ninguna autoridad de los tres niveles de Gobierno pueda ver lo grave de esta situación”, dijo.

Antes, los campesinos podían contar con coberturas para garantizar un precio justo por sus productos, pero ahora esa seguridad ha desaparecido. La apertura de la frontera al maíz transgénico y la cotización en la bolsa de Chicago han generado una competencia desleal que afecta directamente a los productores mexicanos.

Los granos se encuentran almacenados desde octubre, y los campesinos han realizado las cosechas de los cultivos pendientes con la incertidumbre de si podrán comercializarlos. “Hasta hoy día se empezó a cosechar lo último del ciclo porque los campesinos tienen cuatro meses que no les han pagado, traen arrastrando deudas y compromisos, deudas que generan intereses”, explicó Balderas.

La situación es aún más complicada debido a las altas tasas de interés de los créditos, que llegan a alcanzar hasta el 24%. “Es muy difícil acceder a créditos con una tasa de interés que permita al productor pagar, hay quienes tienen que pagar hasta el doble de lo que pidieron y eso ha ido acabando al campesino”, manifestó.

La falta de recursos ha llevado a que solo se establezcan el 25% de las 35 mil hectáreas que se siembran de manera habitual, dejando a muchos productores sin la posibilidad de trabajar sus tierras. “Unos se volvieron a endeudar para sembrar trigo, que lo van a comercializar más fácilmente; pero los granos del sorgo y maíz están almacenados, incluso cuando reclaman sus pagos les dicen que se los lleven porque no se ha podido vender”.