Piden 50 mil pesos para que se pueda realizar fiesta patronal
Salamanca, Gto.- Habitantes de la comunidad Puerto de Valle, denunciaron una supuesta amenaza de extorsión para permitir el desarrollo de la fiesta patronal en honor a la Virgen de la Candelaria el próximo 2 de febrero; de acuerdo a los denunciantes, a través de una cartulina que se dejó en el templo dedicado a la virgen, se encontró una cartulina en la que los extorsionadores exigen un pago 50 mil pesos.
“Uno ya ni sabe si es verdad o mentira, pero ya en 4 de Altamira no se hizo su fiesta de cada año, pasó algo similar estuvieron dejando mensajes que pedían dinero, y se decidió no hacer la fiesta de la comunidad, solo hubo una misa y ya, la delincuencia esta terminando con no solo con la vida social, sino también con nuestras tradiciones”, compartió una de las vecinas.
Esta no es un caso aislado, ya que se han registrado amenazas similares en otras localidades de la zona sur de Salamanca, como Santo Domingo, La Palma, La Labor, Lobos, San Joaquín, San Manuel, Callejones y Granados. En algunos casos, las fiestas patronales y particulares han sido canceladas debido a estas amenazas.

Por ello, los habitantes de Puerto de Valle se sienten vulnerables y piden a las autoridades que tomen medidas para garantizar su seguridad y permitir el desarrollo de sus tradiciones; por su parte el alcalde César Prieto, ha reconocido la gravedad de la situación y ha llamado a los ciudadanos a denunciar estos hechos a través de la Fiscalía General del Estado, sin manifestar si habrá no apoyo para la ciudadanía o personas que sean víctimas de intentos de extorsión.
En Salamanca, en este 2025 dos fiestas patronales han sido canceladas ante la falta de garantías de seguridad, en la colonia 4 de Altamira y en la colonia Lázaro Cárdenas tras presuntas amenazas, los organizadores decidieron no realizar los festejos esto con la finalidad de salvaguardar a los habitantes y visitantes que acuden.
Agustín Rodríguez García, decano del Señor del Hospital y párroco de Nuestra Señora de Guadalupe de Valtierrilla, declaró que las celebraciones religiosas como misas, confirmaciones y primeras comuniones han mantenido su curso. Sin embargo, explicó que, en algunos casos, las amenazas provienen directamente del crimen organizado hacia los organizadores en donde se les exige suspender los eventos, sobre todo el baile y música.