Cuestionan en Salamanca homenaje a personas desaparecidas con rostros en pasteles y galletas


“Discusión debería ser sobre resultados, no sobre pasteles”: Regla Rota

Salamanca, Gto.- La realización de un acto institucional en el que se colocaron rostros de personas desaparecidas sobre pasteles y galletas generó críticas en Salamanca, al ser considerado como una forma poco digna de representación, pese a que la actividad fue señalada como un homenaje y que contó con la participación de estudiantes de gastronomía.

Ante la polémica, se aclaró que la crítica no está dirigida a las y los estudiantes que elaboraron los alimentos, ni se pretende hablar por las familias buscadoras o decirles cómo deben sentirse frente a la desaparición de sus seres queridos, al reconocer que cada familia vive el proceso de manera distinta y tiene derecho a decidir cómo nombrarlo, recordarlo y representarlo.

Sin embargo, se señaló que al tratarse de una problemática tan dolorosa, las instituciones públicas tienen una responsabilidad adicional de actuar con perspectiva de derechos humanos, dignidad y sensibilidad.



“Que una familia haya aceptado una propuesta no significa que toda la sociedad tenga que considerar apropiada esa forma de representación. Y aquí hay una diferencia fundamental: una cosa es la intención y otra el impacto”, se expuso en un posicionamiento difundido en redes sociales.

Se reconoció que la intención pudo haber sido homenajear, sensibilizar y mantener presentes los rostros de las personas desaparecidas, pero el resultado provocó indignación y desplazó la conversación central.

“En lugar de estar hablando de las personas desaparecidas, de sus historias, de sus familias y de la obligación del Estado de buscarlas, estamos hablando de fotografías colocadas sobre alimentos. Eso debería hacernos detenernos”, se indicó.



Se recordó que el propio Gobierno Municipal ha señalado que el alcalde tiene la obligación de “trabajar de manera sensible, entender los contextos que habitamos y acompañar sin juzgar”, por lo que la crítica se plantea como un ejercicio en ese mismo sentido: señalar que una decisión puede haber tenido una buena intención y, al mismo tiempo, haber sido desafortunada.

“No se trata de atacar a nadie. Se trata de cuestionar una decisión institucional. Porque cuando el Estado organiza un acto para conmemorar a víctimas de desaparición, no puede limitarse a decir: ‘Lo sacan de contexto’ o ‘la intención es…’ Gobernar también implica escuchar las críticas, evaluar el impacto de las acciones y tener la humildad de reconocer cuando algo pudo hacerse mejor”, se puntualizó.



Se reiteró el respeto tanto a las familias que estuvieron de acuerdo con la actividad, como a quienes consideran que poner el rostro de una persona desaparecida sobre un alimento no es una forma digna de representarla, al señalar que ambas posturas pueden coexistir.

“Los rostros de las personas desaparecidas no necesitan una decoración para ser recordados. Necesitan que el Estado las busque. Necesitan investigaciones. Necesitan verdad. Necesitan justicia. Y sus familias necesitan instituciones que no solamente digan que las acompañan, sino que demuestren ese acompañamiento con acciones”, sostuvo.

Finalmente, se llamó a no perder de vista lo importante y a centrar la discusión en las acciones del Estado para la búsqueda.

“La discusión no debería ser quién tiene la razón sobre un pastel. La discusión debería ser por qué seguimos teniendo tantas personas desaparecidas y qué está haciendo el Estado para encontrarlas. Con un evento, con un árbol a dónde nadie va no basta. Nuestro corazón con las madres buscadoras”, concluyó el pronunciamiento.