Mantienen productores nueve bloqueos en Guanajuato para exigir un precio de siete mil 200 pesos por tonelada
Salamanca, Gto.- La apertura del Gobierno Federal a la importación de maíz amarillo transgénico ha encendido una alarma en los campos de Sinaloa, Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Chihuahua y Tamaulipas, regiones que concentran la mayor parte del maíz blanco y amarillo del país, ante ello, los productores advierten que los bajos precios del grano importado están dejando sin margen de rentabilidad a los agricultores locales.
En Guanajuato, donde el maíz blanco es un cultivo emblemático, los costos de producción rondan los 45 mil y 50 mil pesos por hectárea, con un rendimiento medio de apenas 8 toneladas. Para que la actividad sea rentable, los agricultores necesitan un precio de al menos siete mil 200 pesos por tonelada.

Sin embargo, el maíz amarillo transgénico que llega del exterior se ofrece en los centros de consumo entre tres mil y cuatro mil pesos por tonelada, y sus rendimientos pueden superar las 14 toneladas por hectárea, gracias a menores costos de insumos y a la biotecnología empleada.

“Estamos compitiendo contra un producto que no paga los mismos costos sociales y ambientales que nosotros, si no se regula la entrada de transgénicos, la producción local se verá desplazada y miles de familias perderán su sustento”, declaró Seferino Armenta productor.

Ante ello, el sector agrario solicita al Ejecutivo Federal tres medidas urgentes: protección de la agricultura nacional, precio de garantía de siete mil 200 pesos por tonelada, así como la regulación de la importación de maíz transgénico y establecimiento de precios de garantía que cubran los costos de producción.