Usuarios y trabajadores del volante exigen mayor seguridad en los servicios de transporte público
Salamanca, Gto.- “Hasta pronto: No es un adiós definitivo, sino un hasta luego”, “Vuela alto, querido amigo y compañero” y “Descansa en paz”, fueron algunos de los mensajes que compartieron operadores del transporte público en memoria de su compañero Juan Almanza, quien falleció luego de ser víctima de un ataque armado.
Juan Almanza, conocido entre familiares, amigos y usuarios como “Sorullito”, perdió la vida mientras conducía la unidad SA-301 de la Ruta 10, sobre la salida de la colonia Las Misiones, cuando se encontraba cumpliendo con su jornada laboral.
El atentado provocó momentos de angustia entre los pasajeros, quienes vivieron escenas de terror al escuchar las detonaciones. Tras detenerse la unidad, los usuarios descendieron para ponerse a salvo, mientras corporaciones de seguridad y paramédicos arribaban al lugar. Lamentablemente, Juan ya no contaba con signos vitales.

Compañeros del volante dedicaron oraciones y mensajes para quien recuerdan como un trabajador que salió de casa con la ilusión de cumplir una jornada más, llevando a decenas de personas a su destino sin imaginar que ese sería su último recorrido.
“Señor Dios, recibe con infinito amor a Juan Almanza, ‘Sorullito’… Permítele encontrar el descanso eterno en tu presencia y concede consuelo, fortaleza y esperanza a su familia, amigos, compañeros y a todos los que hoy lloran su partida”, se lee en una de las oraciones compartidas.
En los mensajes también pidieron por cada hombre y mujer que cada amanecer sale a ganarse el sustento con esfuerzo y dignidad, para que puedan volver sanos y salvos con sus familias, y para que Salamanca vuelva a ser una tierra donde trabajar no signifique arriesgar la vida.
A la par, la ciudadanía continúa exigiendo resultados efectivos frente a una violencia que parece no dar tregua, al señalar que cada vida perdida representa una familia destrozada y que la seguridad no debería ser un privilegio, sino un derecho que permita a cualquier persona salir a trabajar con la certeza de volver a abrazar a quienes ama.