Desgaste de pórfido en Centro de Salamanca evidencia falla de origen; colocan asfalto en lugar de reparación adecuada

Especialistas señalan que el material usado en las calles conocidas como “marimbas” solo es apto para andadores y no para tránsito vehicular

Salamanca, Gto.- La falta de mantenimiento y un error de origen en el espesor del material mantiene en continuo deterioro la superficie de rodamiento de las calles del primer cuadro de la ciudad, conocidas popularmente como “marimbas” por el ruido que genera el paso de los vehículos sobre las piezas fracturadas y desprendidas.

La problemática, de acuerdo a especialistas consultados, surgió desde la colocación de pórfido en calles del Centro Histórico, un material que por sí mismo no es el causante del daño, sino la forma en que fue instalado.

Explicaron que el pórfido colocado en Salamanca corresponde a un espesor recomendado únicamente para andadores peatonales, mientras que para zonas de circulación vehicular se requiere un espesor de alrededor de 15 centímetros, con una base y un proceso de colocación distinto que soporte el peso y la fricción constante del tránsito.

Al no cumplirse esa especificación, las piezas comenzaron a fracturarse, desprenderse y generar huecos, dejando una superficie irregular que provoca ruido, vibraciones y desgaste acelerado en vehículos.

El deterioro es visible principalmente en las calles Juárez, Allende y Monterrey, donde el pórfido presenta desgaste severo, pérdida de piezas y hundimientos.

En lugar de realizar una reparación técnica adecuada, que implicaría retirar el material dañado y reponerlo con el espesor y base correspondientes, en diversos tramos se han colocado capas de asfalto sobre el pórfido, generando parches que no resuelven el problema de fondo y alteran la imagen del Centro.

Vecinos y comerciantes de la zona señalaron que el paso constante de vehículos, incluyendo unidades pesadas, ha acelerado el deterioro y que el ruido característico de las “marimbas” se ha incrementado debido al choque de las llantas contra las partes sueltas.

Además, advirtieron que la superficie irregular representa riesgo para peatones, ciclistas y motociclistas, especialmente en temporada de lluvias cuando los huecos se cubren de agua.

De no atenderse con un proyecto integral de rehabilitación que considere el espesor adecuado para arroyo vehicular, la problemática continuará extendiéndose a otros tramos del primer cuadro de la ciudad.