Imágenes Cortesía Luchador Kraken
Salamanca Guanajuato.- Kraken cumple 15 años de imponer respeto en los encordados del Bajío y más allá de sus fronteras.


Quince años de esfuerzo, sacrificios, rivalidades y pasión por la lucha libre respaldan la trayectoria de Kraken, luchador salmantino que celebra sus primeros 15 años dentro de los encordados, convertido en un personaje que pasó de ser una oportunidad para demostrar su capacidad a convertirse en una bandera que representa su identidad, sus sueños y su compromiso con la afición.
Fue el 22 de octubre de 2011 cuando comenzó esta historia. Kraken recuerda que su decisión de convertirse en luchador nació del deseo de superarse en la vida y comprobarse a sí mismo que podía alcanzar aquello que tanto admiraba en sus ídolos.
Su debut llegó haciendo pareja con Mister Pingo, quien actualmente es conocido como Okuma, para enfrentarse a Kid Star, quien también debutó aquella noche, y Black Reyco. A partir de entonces, comenzó un camino que hoy alcanza una fecha especial para el gladiador salmantino.

Llegar a esta cifra, para Kraken significa asumir una responsabilidad con el personaje que alguna vez le fue impuesto, pero que con el paso del tiempo hizo suyo hasta convertirlo en una parte fundamental de su vida.
“Soy de los pocos de mi generación que sigue activo y con bastante trabajo, bendito sea. Debo representar dignamente a mi personaje que un día fuera impuesto, pero que ahora se convirtió en mi bandera”, compartió al reflexionar sobre este aniversario.
Durante su trayectoria, el luchador ha encontrado rivales que lo han obligado a exigirse al máximo. Aunque reconoce que cada enfrentamiento le ha presentado un reto diferente, destacó a Shiva y Kid Star como algunos de los oponentes más recios de su carrera, además de señalar a Máquina Infernal, El Comandante, entre los adversarios que actualmente le exigen mayor esfuerzo.
Cada combate ha representado una oportunidad para aprender, mejorar y comprobar que mantenerse vigente en este deporte requiere disciplina, preparación y una voluntad inquebrantable.


Lejos de conformarse con lo conseguido, Kraken reconoce que todavía tiene objetivos pendientes. Uno de los principales es recuperar su mejor condición física después de una lesión que le ha complicado retomar el ritmo de entrenamiento que acostumbraba.
El proceso no ha sido sencillo, pero el gladiador asegura que ha recuperado fuerza y confianza para volver a realizar sus movimientos y acciones sobre el cuadrilátero.
Para él, todavía hay mucho por entregar. Entre sus deseos está disponer de más tiempo para retribuir a la afición y a la lucha libre todo lo que ambas le han brindado a lo largo de estos 15 años.
“Tiempo, deseo tener suficiente para poder devolverle a la afición y a mi bendita lucha todo lo que me ha dado”, expresó al hablar de lo que considera que hace falta en su carrera.

Detrás de la máscara existe un hombre que ha encontrado en la lucha libre el resultado de sus aspiraciones, su trabajo y sus sacrificios. Kraken no representa únicamente un personaje que aparece cada función para disputar una batalla: simboliza un proyecto de vida que se ha construido durante años.
“Lo es todo, es el resultado de mi mayor ambición en la vida, es el resultado de la suma de todos mis esfuerzos, mis sueños, es el proyecto que la vida me premió con serlo”, afirmó sobre el significado que tiene Kraken para el hombre que se encuentra detrás de la máscara.
Sus palabras reflejan el vínculo que existe entre el luchador y su personaje, una relación que se ha fortalecido con cada presentación, cada rivalidad y cada obstáculo superado.


En este aniversario, Kraken también dedicó un mensaje a los niños y niñas que sueñan con convertirse algún día en luchadores profesionales. Su recomendación es clara, trabajar con disciplina, mantener los pies en la tierra y entender que el éxito no llega de un día para otro.
“No se rindan ni se la crean. Se tarda mucho en llegar a un nivel y cuesta mucho mantenerse. No crean que el éxito llega de volada porque solo se van a decepcionar o se van a desesperar. Dedíquense a entrenar, a luchar y, sobre todo, a cuidar este bello deporte que tanto nos da”, aconsejó.
Con 15 años de trayectoria, Kraken celebra una historia marcada por la perseverancia y el amor a la lucha libre. Su camino todavía tiene capítulos por escribir, con el objetivo de recuperar su mejor nivel físico, seguir creciendo como gladiador y devolverle a la afición parte de todo lo que ha recibido.

